Digamos que estoy hasta los huevos

 

Digamoslo, pues a veces lo estoy. Y lo estoy, en general, por cierta parte del fandom hispano especialmente abundante.

Estoy harto de que la gente hable sin saber. Estoy harto de que la gente tire mierda sin razonar. Estoy harto que la gente minimice a un personaje por dos tonterías. Estoy harto de que la gente no comprenda el mensaje tras las historias. Estoy harto de que la gente se queje porque mothy decida hacer esto o lo otro. Estoy harto de que la gente se crea que lo que ellos harían en la historia sería mejor que lo que pueda hacer mothy. Estoy harto de que la gente, sin saber nada, ya vaya con la mentalidad de que lo que saque mothy, ya sea un álbum o una novela, será peor de lo que ellos siempre piden, para luego quejarse. Estoy harto de que la gente no pare de comparar algo de Evillious con cualquier otra historia y el cómo lo hacen en esa historia (un ejemplo que he visto mucho, sobre las reencarnaciones). Estoy harto, muy harto y, diga lo que diga, esto no cambiará nada.

Cada vez que veo a alguien quejarse porque algo en Evillious está relacionado con Riliane (por ejemplo, sus reencarnaciones), me da bastante rabia. Porque la gente parece tener una mentalidad muy cerrada, parecen haberse quedado con lo que creyeron que era ese personaje hace unos cuantos años, cuando no habían leído ni las novelas (muchos aún ni lo han hecho) y no sabían realmente como era el personaje, guiándose tan solo de las canciones, la wiki y sus cientos de errores que tenía en su época, y lo que otros decían que eran, acompañado, por supuesto, de malisimas traducciones e infomines detestables.

Cada que veo a alguien mencionar que Allen es el “protagonista” de Evillious, me dan arcadas. Allen, que en la gran mayoría de Evillious es solo un maldito espectador y es usado por mothy como personaje narrador para que el lector pueda incluirse más en la historia… Ciertamente, no sé que tiene la gente en su cabeza.

Odio, también, cuando la gente no sabe respetar la profundidad de los personajes, problema causado principalmente porque la mayoría de personas usan solo las canciones para caracterizarlos. El típico “Uy, que pervertido el duque ewe” me enrabieta, pues no reconocen los dilemas existenciales de Sateriasis, sus dudas, sus problemas de identidad, sus cuestiones familiares, su descenso a la lujuria más funesta y su pérdida de humanidad. Y prácticamente ocurre con todos los personajes. “Claro, como son los siete pecados capitales pueh… pueh, eso, que este pueh es lujurioso, y la otra envidiosa, y esta, esta es muy soberbia, claro, claro, eso, eso…”, a veces eso es lo que creo que piensa la gente.

¿Qué Lilith es una reencarnación de Riliane? Pues sí. ¿Acaso eso lo hace un mal personaje? No. Pero, hey, voy a quejarme y a empequeñecerla, porque, en mi santa cabecita, como es reencarnación, es igual que Riliane. ¿Sabéis qué? Aunque muchos creáis que es así, LAS REENCARNACIONES EN EVILLIOUS NO FUNCIONAN ASÍ Y LILITH NO SE PARECE A RILIANE EN ABSOLUTAMENTE NADA MÁS ALLÁ DE SU APARIENCIA, JODER. Si es que tenéis tela…

¿Qué estoy exagerando? Tonterías. Llevo suficiente tiempo en el fandom, tanto hispano como anglosajón, como para poder jurar que estas cosas son abundantes en el hispano. ¿Qué cada uno puede tener su opinión sobre las cosas? Por supuesto, si no no estaría escribiendo esto, pero hay que pensar un poco, y leer, leer las novelas, para entender de verdad que es la historia de Evillious y como mothy la trata de verdad. Eh, que luego nos leemos las infomines y entendemos cosas que no son así, porque las infomines son extremadamente escasas y no puedes saber cómo mothy trata esto o lo otro, o como se excusa en estas cosas, etc.

Y, sobre todas las cosas, estoy hasta los huevos de que menosprecien como lo hacen a mothy.

En serio, está muy bien tratar a un autor que te gusta, hacer memes y reírte un poco, pero, como he dicho antes, ¿realmente lo que se dice es así? ¿Realmente mothy suele ser como se menciona, a veces que si vago, que si solo sabe dejar agujeros de guión (cuando es uno de los autores que mejor he visto manejar estas cosas, aún más sabiendo como de compleja puede llegar a ser su obra y la naturaleza esporádica de esta) u otras cosas? Porque hay mucha gente que parece creer que sí, y parece hacerlo de verdad, eh.

La verdad, varios en el fandom deberían revisar un poco la obra e intentar pensar más allá de a lo que se han acostumbrado, mirar con un prisma distinto las cosas. Que sí, que Allen es un mierda, un traidor, una persona que solo sigue ordenes, ¿pero nunca os habéis parado a pensar, por ejemplo, que mothy quería justamente eso? Un traidor, un mierda, un esclavo. ¿No os habéis dado cuenta de que mothy busca, en la historia de La Hija del Mal, que tengáis dudas sobre que es el “Mal”, la “Justicia”, el “Pecado”, quién es malvado y quién no? ¿No os habéis dado cuenta de que mothy busca que tengáis dilemas ante quién defender, si a Allen y Riliane, los que uno considera “Malos” y los revolucionarios, Germaine y Kyle, que consideramos “Buenos“? Por favor.

 

 

(Simplemente quería decir esto. Ahora que lo he soltado me siento mucho mejor. La verdad, hay MUCHAS cosas que no he soltado y que también me joden bastante, pero quizás lo cuente otro día. También estoy pensando en hacer otras entradas reflexionando y argumentando sobre distintos temas de forma más concreta y profunda)

¡Podéis opinar y decir lo que queráis, incluso insultarme, en los comentarios!

Capítulo 3, Sección 1 – La Historia Interior de la Chica; Escena 1

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 130-134

 

✥ Kyle Marlon ~ El país de Marlon, “Sala de Conferencias del Castillo de Marlon / Torre Central” ~

 

 

Quizás cuando se trataba de esplendor, el Castillo de Marlon no podía esperar alcanzar el del antiguo Palacio Lucifeniano. No era rival para el tamaño de sus jardines, y también lo superaba con la magnificencia de su decoración.

Pero tan limitados como estaban nuestros terrenos, cuando se trataba de la conveniencia de su uso práctico, teníamos la ventaja, y, sobre todo, la atmósfera digna que atravesaba todo el castillo era algo que simplemente no existía en el Palacio Lucifeniano, que tenía tan poca historia.

Durante los últimos días, había estado siguiendo una rutina diaria de clasificación de informes en la sala de conferencias de la Torre Central.

Los ministros superiores que servían en Marlon eran todos excelentes hombres. A pesar de que su rey había estado ausente de su país, administraron el lugar para mí.

«Tal vez este lugar no necesite un rey para empezar. Más bien, ¿no podrían operar más libremente sin su rey, que no es más que una máscara pública?» –Tal pensamiento masoquista revoloteó por mi mente.

En este país sabía lo poco que valía. Fue por esa razón que necesitaba obtener resultados en el extranjero. Al menos, había quedado atrapado por tales pensamientos hace poco tiempo.

Pero de una forma u otra hoy en día había llegado a preocuparme relativamente menos por esas cosas. Ese sentimiento de euforia y esa sensación de luto por perder mis objetivos que moraban en mi corazón, como si fueran niebla, desaparecieron.

Había algo en los informes más recientes que me preocupaba.

Era un informe de extraños monstruos humanoides que causaron daño a los ciudadanos en la región norte de Marlon, particularmente alrededor de la Región de la Piscina Sangrienta. Esos monstruos tenían la piel blanca y cuerpos parcialmente podridos, y, aunque en gran medida no confirmados, hubo informes de que salieron de las tumbas comunales para aquellos que habían muerto de la Enfermedad Gula.

«La Región de la Piscina Sangrienta… donde está el Castillo Erizo… donde está mi madre…»

De las características que figuran en el informe, había una alta posibilidad de que estos monstruos fueran soldados muertos. Las estantiguas que habían sido utilizadas para invadir el Imperio Beelzeniano… Solo podían ser convocadas por Ney, que tenía en su poder la “Copa de Conchita”.

Ella había dicho que iba a ver a Abyss I.R. para preguntar nuevamente sobre cómo usar la Copa de Conchita. Estaba la cuestión de dónde había ido Ney, viendo cómo Abyss I.R. estaba muerta, y dado que la propia Ney no se encontraba en ninguna parte del Castillo de Marlon, pero ahora parecía que estaba con mi madre en el Castillo Erizo.

A juzgar por su relación con Abyss I.R., era natural pensar que Ney y mi madre se habían unido. Y pensando en el peor escenario posible, también había una posibilidad de que Elluka estuviera trabajando con ellas.

Pero hay una contradicción sobre este brote de soldados muertos. Mientras pensaba profundamente en esa contradicción, Arkatoir entró en la sala de conferencias.

—Mis disculpas por la interrupción. ¿Tienes tiempo?

—Ah, adelante.

Arkatoir se aclaró la garganta y luego comenzó a hablar.

—En relación con la reunión de soldados, actualmente tenemos cerca de cuatro mil reunidos en el Castillo de Marlon y las guarniciones circundantes.

—Eso es menos de lo que estimaste.

—Sí… Los soldados del norte están ocupados en contrarrestar a los soldados muertos que antes te mencioné…

—Ya veo. En ese caso está bien. Simplemente nos uniremos a ellos en el sitio.

Las cejas de Arkatoir se alzaron sorprendidas.

—-! ¿Quieres decir que estos soldados partirán hacia la Región de la Piscina Sangrienta?

—Sí… Estoy preocupado por mi madre.

Arkatoir se emocionó un poco y comenzó a hablarme con palabras de elogio, como por lo impresionado que estaba de haber previsto la situación actual.

—No he recibido ninguna noticia de que el Castillo Erizo esté siendo atacado, pero tal vez la Emperatriz Viuda no pueda regresar debido a que está en guardia contra los soldados muertos. Puede que tenga guardaespaldas, pero no obstante, deberíamos ayudarla lo antes posible.

Así es. Qué normal que pensara de esa manera. Arkatoir no tenía idea de que existía la posibilidad de que el que convocó a los soldados muertos y la Emperatriz Viuda de su propio país estuvieran confabulados entre sí.

—Consultaré con nuestros generales sobre una estrategia con eso en mente.

—Te lo dejaré a ti. ¿Eso concluye nuestra reunión?

—No… hay una cosa más. —Arkatoir respiró hondo y continuó—. Keel Freezis ha llegado al Palacio Derecho.

—Lo ha hecho un poco antes de lo planeado. —De hecho, había prometido reunirme con Keel hoy. Se había exasperado, ya que no había ido a visitarlo. Me había asegurado una cita a la fuerza a través de Arkatoir, sabiendo que él no se negaría—. ¿No puede esperar hasta que haya terminado mi trabajo?

—Sí, le dije eso, pero él insistió en que él mismo estaba muy ocupado y que te reunieras con él de inmediato…

—¿Y no tuviste una refutación para él?

—Lo siento mucho…

Pensé que ese tipo de interacción era muy distante a las de Arkatoir. Incluso si se enfrentara a Keel, con su personalidad no estaría fuera de lugar rechazar rotundamente una demanda irrazonable como esa. El hecho de que él aceptara concertar la cita en primer lugar parecía indicar cierta timidez hacia Keel por su parte.

—Arkatoir, ¿Keel tiene algún tipo de control sobre ti?

—No, eso no es… Para empezar, apenas conozco a Keel Freezis.

—Entonces, ¿por qué eres tan obediente a él?

—No es tanto Keel como… bueno… lo siento.

A pesar de mis mejores esfuerzos, no pude captar lo que estaba sucediendo. Incluso si lo presionaba, al final era poco probable que aclarara sus razones.

—… Bueno, está bien. He estado ignorando su citación previa por mí, después de todo. Iré a verlo.

Puse en orden los documentos esparcidos en mi escritorio y salí de la sala de conferencias junto a Arkatoir.

Capítulo 2, Sección 2 – La Hechicera y el Bosque; Escena 5

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 121-127

 

Yukina ~ El País de Marlon, “Finco Freezis/Sala de Estar” ~

 

 

Germaine recogió a la inconsciente Gumillia y todos volvimos a mi casa.

Después de llevar a Gumillia a una habitación, los miembros restantes de nuestro grupo fuimos a la sala de estar y Elluka se sentó en una silla.

—Bueno, entonces, ¿por dónde debería comenzar?

Germaine hizo lo mismo y se dejó caer en su asiento.

—Por el momento… ¿Qué tal si comienzas con si eres o no la verdadera Elluka en este momento?

Elluka confirmó que sí y asintió, sonriendo.

—Finalmente he regresado a mi antiguo cuerpo.

En ese momento llamaron a la puerta, y el criado entró nerviosamente en la habitación, llevando una taza y una olla en una bandeja.

—Di-disculpe… He traído su leche.

Elluka entrecerró los ojos e hizo una expresión agria.

—No puedo tomar leche. Tráeme un poco de té negro. Con limón.

—-Suspiro-…

El sirviente se inclinó y luego salió de la habitación. Pude escucharlo murmur un «Qué demonios le pasa…» tras pasar la puerta.

Me senté en una silla al lado de Germaine, frente a Elluka.

—Quiero que me expliques de principio a fin todo desde cuando usted y la señorita Gumillia salieron de esta casa hace cinco años.

—Eso llevará un tiempo. Bueno, me limitaré a las cosas importantes.

 

Después de abandonar la mansión Freezis hace cinco años, las dos tenían la intención de ir al este. Pero aparentemente, a mitad de camino se dieron cuenta de que no había un “Demonio del Pecado Capital” dentro del Contenedor del Pecado Capital llamado la “Espada de Venom” que obtuvieron de mi padre.

—No necesito explicar qué es un “Demonio del Pecado Capital”… ¿o sí?

—No…

El demonio que había poseído al Rey Kyle… Había otros como él morando dentro de los diversos Contenedores de Pecado Capital.

—Señorita Elluka, usted y la señorita Gumillia estaban recogiendo los Contenedores, ¿eh?

—Algo así. De todos modos, podía sentir que estaba ocurriendo algo, así que decidí suspender nuestro viaje hacia el este e investigar un poco eso mientras buscaba el demonio que debería haber estado en la Espada de Venom.

En el proceso de esa investigación, entraron al Palacio Lucifeniano y terminaron siendo blanco de la “Cacería de Brujas” del Rey Kyle.

—Fuimos al palacio porque sentí la influencia de un demonio en Kyle. El Demonio de la “Lujuria”, que debería haber estado en la “Espada de Venom”.

—¿Entonces que le crecieran alas al señor Kyle fue obra de ese Demonio de la “Lujuria”?

Elluka sacudió la cabeza.

—No. Ese demonio, el que habita en el espejo, es el Demonio de la Soberbia. Ese fue el demonio que poseyó a Kyle después de que el Demonio de la “Lujura” huyera.

Hace cinco años, o en otras palabras, algún tiempo antes o después de la revolución, alguien había hecho que el Demonio de la “Lujura” poseyera a Kyle. Ese demonio supuestamente enloquecía los afectos y los impulsos sexuales de las personas que poseía.

—¿Impulsos sexuales?

Germaine vio mi cara enrojecida y sonrió.

—Creo que el enamoramiento de Kyle por Michaela fue por ese demonio. Aunque él mismo nunca lo reconocería.

Seguramente sería un gran shock para él saber que su amor hacia Michaela eran sentimientos nacidos por un demonio.

—En algún momento después de eso, el Demonio de la “Lujuria” se separó de él, y en su lugar fue poseído por el demonio de la “Soberbia”. Gracias a eso, Kyle se hinchó de soberbia y peleó contra otras naciones.

—Parece que el señor Kyle fue poseído muchas veces.

¿Eso significaba… que es un hombre pecador que tienta a los demonios?

 

—Él podría estar predispuesto a ello. Sin embargo, no tengo ninguna duda sobre que hay alguien más involucrado en todo esto.

Al final, Elluka y Gumillia no pudieron encontrar al Demonio de la “Lujuria”, y al considerar que sus preparativos eran insuficientes para exorcizar al Demonio de la “Soberbia” que poseía a Kyle, cruzaron el mar hacia Marlon al año siguiente. Eso fue porque habían estimado que la madre de Kyle, la Emperatriz Viuda Prim, estaba relacionada con lo que le sucedía.

Pero fue allí donde se encontraron con la interferencia de Abyss I.R. y el Equipo de Maniobras  Especiales.

—Fui negligente. En ese momento no creía que todavía hubiera hechiceros como esa… Que no existieran más hechiceros más allá de mi misma. No pude escapar a tiempo y fui capturada por Abyss, o al menos, mi cuerpo lo fue.

—¿Solo tu cuerpo?

—Soy capaz de mover mi espíritu a otros cuerpos. Usando eso, pude hacer que mi espíritu se refugiara temporalmente en el cuerpo de Gumillia. En otras palabras, Gumillia terminó albergando un alma compuesta por la suya y la mía.

Ahora que lo mencionó, cada vez que me encontraba con Gumillia en el palacio después de que los soldados muertos se hubieran infiltrado en el Imperio Beelzeniano, había momentos en que ella parecía otra persona.

Si Gumillia tenía las personalidades de dos personas dentro de ella, entonces esos momentos debieron haber sido cuando Elluka se mostraba.

—¿Por qué harías algo como eso?

—Fui capaz de adivinar por el comportamiento de Abyss que si era capturada no podría escapar. Era un desperdicio, pero decidí separarme de mi cuerpo. Supuse que en ese momento no podría evitarse.

Renunciar a su cuerpo físico parecía bastante normal para ella.

—Luego escapé al Imperio Beelzeniano más allá del alcance de Marlon, y esperé mi oportunidad. Y ya conoces el resto.

Había hecho preparativos en Beelzenia, se reunió con Germaine y conmigo, exorcizó al demonio de Kyle y se dirigió a Marlon.

Y luego, hace poco tiempo, había recuperado su propio cuerpo de Abyss I.R.

—Y, finalmente, ¿quién es esa Abyss I.R.?

—¿Quién sabe? Eliminé su espíritu antes de que pudiera hacer alguna pregunta. Simplemente, a juzgar por su capacidad para secuestrar mi cuerpo y operarlo así, era una maestro de la “Técnica de Intercambio” como yo. … y si ese es el caso… Existe una gran posibilidad de que fuera alguien que se convirtió en madre en el Reino Mágico de Levianta, una sobreviviente de “Ma” de hace quinientos años… —Elluka continuó murmurando para sí misma.

—¿Señorita Elluka?

—Oh, lo siento. Esas cosas no tienen nada que ver contigo. … ¿Oh?

Parece que la puerta no estaba completamente cerrada. Un invitado inesperado y raro entró en la habitación desde la grieta abierta.

—Miau ♪

Era el gato rojo que había estado montado en el hombro de Elluka, o más bien, en el hombro de Abyss I.R. en el cuerpo de Elluka.

Ahora que lo pienso, había estado del lado de Abyss I.R. durante toda la batalla, pero en algún momento había desaparecido.

—¿Me ha confundido con su amo? Bueno, supongo que es comprensible, tengo la misma apariencia…

—Señorita Elluka, ¿qué tal si continuas cuidándola?

—Odio los gatos. ¿No puedes quedarte con él?

—Yo tampoco los aprecio demasiado. … ¿Señorita Germaine?

—Lo siento…

El gato se recostó inocentemente.

En ese momento, escuché el sonido de pasos y la voz de mi madre desde afuera de la puerta.

—Aquí gatito gatito ~ ♪ ¿Dónde has ido ~?

Los pasos se hicieron más fuertes, y finalmente estaban justo afuera de la puerta.

—¿Estás aquí?

Mi madre se asomó a la habitación desde la rendija de la puerta.

—Así que ahí estás, gatita. … ¿¡Oh!? Oh, Dios mío.

Parecía que había notado que Elluka estaba en la habitación.

—Señorita Elluka, usted está aquí. Ha pasado bastante tiempo, ¿no?

—Perdón por no haberte escrito durante tanto tiempo, señora. Ciertamente te gustan los gatos, ¿no?

No habíamos tenido una mascota como esta en la casa antes. Así que hoy era la primera vez que sabía sobre el gusto por los gatos de mi madre.

Ella cariñosamente levantó al gato en sus brazos y me miró.

—Hola Yukina, he decidido mantener este gato aquí en nuestra casa.

—¡¿Eh?! Um, mamá. ¿No sabes que no me gustan los gatos?

—Está bien. La mantendremos en mi habitación.

—No, ese no es realmente el problema-

—No seas tan quisquillosa, Yukina. Especialmente cuando es tan linda ~

Mi madre frotó su mejilla contra el gato, y una vez más dejó escapar un maullido.

Capítulo 2, Sección 2 – La Hechicera y el Bosque; Escena 4

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 97-121

 

Yukina ~ El país de Marlon, “Bosque de Columnas” ~

 

 

El bosque de columnas era pequeño en términos de escala, ni siquiera ocuparía un tercio del bosque de árboles del milenio. Como era el área natural más cercana a la capital, Bariti, la familia real la utilizó como coto de caza; Además, era una vía para los comerciantes, ya que era la ruta más corta a Bariti desde las tierras del norte.

Por esa razón, los senderos del bosque estaban decentemente bien cuidados, lo suficiente como para que los caballos pudieran pasar. Casi no había posibilidad de perderse allí durante el día.

Mientras Gumillia y Elluka no se salieran del camino y entraran a los matorrales, no sería difícil seguir los rastros que dejaron atrás. Al menos, eso es lo que pensé…

«Uugh, ¿a dónde fueron?»

Apenas pude perseguirlas. Había sido estúpida, pensando que solo necesitaba seguir sus huellas; cuando realmente lo intenté, me di cuenta de que la única persona que podría hacerlo sería un maestro cazador o algún detective famoso. Ellas no fueron las únicas que pasaron por ese camino. Había otros viajeros alrededor, y los mapaches y los jabalíes también usaban el camino. Debido a todas esas innumerables huellas, era imposible resolver las que pertenecían a las dos.

Justo cuando estaba a punto de decidir que me iba a rendir y volver a casa, escuché débilmente a alguien gritar vigorosamente cosas como ¡Yah! y ¡Toh! desde el otro lado de los árboles, en algún lugar al frente izquierdo.

La dueña de la voz no era Elluka, ni tampoco Gumillia. Pero sí sabía quién era. Corrí en la dirección en que la escuché.

Allí, Germaine estaba practicando balanceando su espada. Tenía un porte digno, y el sudor le caía por la nuca: normalmente era muy indisciplinada, pero al verla así, realmente podía decir que era una mujer muy capaz.

Ella se dio cuenta de que yo también estaba allí. Dejó de practicar y enfundó su espada.

—¿Qué estás haciendo en un lugar como este?

Germaine parecía un poco sorprendida. Después de hacerle saber rápidamente que estaba buscando a algunas personas, le pregunté qué hacía allí.

—¿No te has dado cuenta? ¡Estoy practicando, practicando! —ella respondió con una expresión ligeramente jactanciosa.

—Ya veo. Pensé que sin duda irías a Bariti, ya que no estabas en la casa.

—Tú, pequeña… ¿Acaso no soy una persona responsable?

—Pero planeas ir a beber cuando hayas terminado, ¿no?

—Bueno, sí.

«Justo como pensé».

Cuando le pregunté si habían pasado Gumillia y Elluka, ella negó con la cabeza.

—No, no las he visto —dijo. Y luego, después de lo que dura un latido del corazón, gritó—: Esperen un segundo, ¿¡Elluka está aquí!? ¿Qué, quieres decir que está viva?

—Sí, también me sorprendió.

Le expliqué la situación brevemente.

—Entiendo, así que esas dos están en este bosque… Pero en ese caso, ¿no deberías dejarlas?

Lo que probablemente quiso decir fue que debería dejarlo y aprender a leer la situación.

Era una cosa razonable para darme una conferencia, e incluso siendo quien soy, tenía la intención de hacerlo en silencio al principio. En verdad, no las seguía a las dos solo para satisfacer mi curiosidad.

—En realidad, hubo algunas cosas sobre esto que me preocuparon un poco.

—¿Estabas preocupada?

Asentí a Germaine mientras me miraba con gran interés.

—Si. La señorita Elluka estaba un poco extraña.

—Hmm… ¿Cómo es eso?

—La señorita Elluka primero me llamó “la hija de Keel”. Nunca me llamó así cuando la conocí.

Cada vez que me hablaba, siempre me llamaba por mi nombre, “Yukina”. Sin embargo, por su comportamiento hacia mí antes, parecía que estaba hablando con un extraño que acababa de conocer.

Germaine no parecía terriblemente convencida por mi afirmación.

—Tal vez ella simplemente no se dio cuenta de que eras tú, porque ha pasado mucho tiempo desde que te vio por última vez.

Ciertamente, cuando me encontré con Germaine en Beelzenia, ella tampoco recordaba de inmediato quién era yo. Se podría llamar a eso evidencia de cuánto había crecido en los últimos cinco años. Pero esto era diferente. Había habido una sensación completamente distinta de que algo estaba fuera de lugar con Elluka.

—Hay otro problema con la forma en que se dirigía a las personas. ¡Llamó a la señorita Gumillia, “pequeña Gumillia”!

Parecía que esto también era un argumento poco convincente para Germaine.

—Eso podría ser solo porque es una persona muy burlona. … Podría haberla llamado así antes, ¿no?

—Y luego… el té. Sí, ¡el té! Recuerdo que la señorita Elluka, ella, ¡ella amaba el té negro! Pero ella me dijo que no…

—Eso es-

—-! ¡Shh! ¡Tranquila!

Entre los árboles detrás de Germaine, pude ver dos figuras cruzando el camino. Me arrodillé nerviosamente, y Germaine se agachó junto a mí.

No se habían dado cuenta de que estábamos allí. Parecía que se dirigían a alguna parte.

—Son la señorita Elluka y la señorita Gumillia.

—… ¿Que estas intentando hacer?

Eso era obvio. Me agaché para hacer más difícil verme, y comencé a seguirlas.

—… Incluso si intentara detenerte, no me escucharías, ¿verdad? Supongo que no tengo otra opción, yo también iré. Todavía soy el guardaespaldas de la Maestra Gumillia. —Todavía agachada, Germaine me siguió—. Sin embargo, si juzgo que Elluka no sospecha, volveremos inmediatamente, ¿de acuerdo?

Obedientemente asentí, estando de acuerdo por ahora.

 

Elluka siguió a Gumillia, que estaba tomando la delantera. Ninguna de las dos estaba hablando, simplemente avanzaban en silencio.

El gato rojo seguía cabalgando sobre el hombro de Elluka, y de vez en cuando bostezaba y se estiraba. No hizo ningún movimiento para caminar con sus propias piernas. Que gato más vago.

Incluso más atrás de la pareja, Germaine y yo las seguimos sigilosamente.

Finalmente, Gumillia se detuvo abruptamente. Este no parecía ser un lugar particularmente único en comparación con cualquier otro lugar. Al menos, así me pareció.

—¿Está bien aquí?

Elluka le sonrió a Gumillia. No podía leer lo que estaba pensando detrás de esa sonrisa.

Gumillia ignoró la pregunta de Elluka y comenzó a murmurar para sí misma en voz baja. Estaba demasiado lejos para entender lo que estaba diciendo.

—Oh, qué impaciente eres tú… Bueno, está bien, acepté tu invitación expresamente después de todo…

La gata que cabalgaba sobre el hombro de Elluka cayó al suelo y se sentó cuidadosamente a su lado.

Vi algunos pájaros volando simultáneamente sobre sus cabezas, batiendo sus alas.

Hacía frío.

Podía sentir el frío en mi piel, como si la temperatura hubiera bajado repentinamente cinco grados. Tuve la sensación de que la atmósfera circundante había cambiado en un instante.

—Déjame divertirme, han pasado tres años.

Los árboles crujieron y gimieron. Era como si emitieran los gritos de un animal.

Y luego, como para romper la atmósfera tensa…

Varias flechas llovieron sobre Elluka.

—¡Waugh!

Grité sin pensarlo, pero afortunadamente ninguna de las dos parecía haberme escuchado.

Elluka simplemente levantó la palma de la mano hacia el espacio donde se dirigían las flechas, hacia el aire, sin hacer el más mínimo temblor desde su lugar. Sin embargo, todas las flechas se hundieron en la tierra. Ninguna de ellas alcanzó su objetivo.

Había pensado que eran flechas, pero eran ramas de árboles con formas puntiagudas.

—Qué cálida bienvenida.

Elluka ni siquiera estaba sudando.

La otra, que debía haber sido la que soltó las flechas, Gumillia, había venido a mirarla desde la rama de un gran árbol.

Gumillia una vez más comenzó a murmurar. Probablemente era un hechizo o algo así. Cuando lo hizo, la hiedra que cubría un enorme árbol comenzó a desenrollarse.

Finalmente, innumerables vides se enroscaron como los tentáculos de algún ser vivo, y todas golpearon a Elluka a la vez.

Elluka los esquivó rápidamente. Ella no fue a la derecha, izquierda o hacia atrás.

Ella subió.

Estaba flotando. No es como lo hizo el Rey Kyle al batir las alas, ella estaba parada allí en el aire, en lugar de volar.

Contemplé la vista, completamente atónita. Podía escuchar el sonido de Germaine tragando saliva ruidosamente a mi lado.

—Estas no parece que estén haciendo una sesión de entrenamiento.

Quizás porque estaba acostumbrada a escenas de carnicería, Germaine parecía estar mucho más tranquila que yo.

—¿Q-qué debemos hacer?

Germaine mantuvo sus ojos en las dos.

—Esperemos y veamos qué pasa. En este momento no puedo decir qué va a pasar, o si están peleando o no .

Si nos quedábamos allí, hab’ia una gran posibilidad de que nos viéramos envueltas en su batalla. Pero también tuve la sensación de que irse sería aún más peligroso.

Un dominio diferente que claramente no era el bosque que conocía se estaba formando paulatinamente. No había garantía de mi seguridad si me iba o me quedaba donde estaba. En ese caso, preferiría ver cómo se desarrollaban las cosas hasta el final.

 

 

La batalla avanzó de principio a fin con Gumillia continuando atacando. Las ramas de cada árbol en el bosque se convirtieron en flechas, las vides se convirtieron en látigos y los pétalos de las flores se convirtieron en cuchillas. Toda la vegetación del bosque se convirtió en las armas de Gumillia, y ella apuntó a Elluka.

Pero ninguna de esas armas dio en el blanco. Todos se deslizaron, como si ella estuviera atacando un espejismo.

—Exactamente lo que esperaría de un ex espíritu del bosque. Aunque con todos estos hechizos que estás usando debes haber hecho preparativos considerables.

Elluka estaba sonriendo. Esa no era su expresión que yo supiera. Era una sonrisa llena de malicia.

—Tenía razón en venir aquí después de todo. Tu poder, capaz de usar el “Arte Secreto Clockworker” y repeler un “Demonio del Pecado Capital”… seguramente se convertirá en una amenaza para mí algún día.

Elluka se elevó aún más, mirando a Gumillia, quien estaba en el nivel del suelo.

—Bueno, entonces quizás me permitas dar mi contraataque en poco tiempo.

Todavía flotando en el aire, respiró hondo.

—No eres la única que puede manipular el bosque, pequeña.

Una hermosa melodía comenzó a flotar en el aire. Provenía de la boca de Elluka.

Ella extendió ambos brazos y dejó escapar una voz que casi resonó en el cielo.

«Elluka está… cantando».

Era la primera vez que la oía cantar. Tenía una voz encantadora.

Pero no pude sentir nada del calor que tenía la canción de Michaela. Era una melodía oscura que parecía invadir las partes del corazón que no se deben tocar.

—–¡Una canción hechizo…! —Gumillia murmuró, cerrando los ojos y adoptando una postura de oración. Cuando hizo eso, de la nada una gran flor blanca floreció sobre su cabeza—. ¡Larolf resàl!

Una línea de luz teñida de calor disparó desde el centro de la flor hacia Elluka.

Pero esa luz llegó justo delante de los ojos de Elluka y se apagó.

—¡No funcionó…!

Elluka no dejó de cantar. Pude ver inquietud en la cara de Gumilla.

Al observar la batalla desde el matorral, de repente noté una gran masa negra levantando polvo y acercándose por detrás de su espalda. Al mismo tiempo, un temblor sordo en la tierra se estaba volviendo cada vez más fuerte.

 

 

«¡Es rápido!»

La masa ya se cernía justo detrás de Gumillia.

Era casi tres veces más grande que ella, y estaba en proceso de derribarla.

—Maestra Gumillia, ¡cuidado! —gimió Germaine, poniéndose de pie delante de mí.

No sabía si era en respuesta a su voz o no, pero Gumillia se agachó rápidamente y esquivó hábilmente las garras de esa oscuridad.

Antes de darme cuenta, Elluka había dejado de cantar y se reía entre dientes.

No había solo un nuevo enemigo.

Dos masas negras más aparecieron del matorral.

—Tres enormes osos negros, y todos se mueven según mi voluntad. Un problema incluso para ti, ¿no te parece?

Elluka bajó la mirada hacia Germaine.

—Incluso si tomas prestado el poder de esta espadachina… ¿eh?

Se había dado cuenta de que Germaine estaba allí, pero ¿y yo? Como nadie había hablado de mí, pensé que por el momento no me habían visto y decidí seguir escondiéndome como lo estaba haciendo.

Germaine se rascó la cabeza con desconcierto y luego se abalanzó hacia Gumillia con un salto ágil.

—Uhhh, te pediré una pequeña explicación después de todo esto… pero por ahora, ¿se puede resumir esta situación diciendo que la mujer allá arriba que se parece a Elluka no es en realidad la verdadera Elluka?

Gumillia asintió con la cabeza.

—Eso lo resume, por ahora.

—Bueno, entonces, debemos derribarla sin piedad, ¿no?

—Eso suena bien, por ahora.

—… Creo que primero tendremos que hacer algo con esos osos.

—… Eso es cierto, por ahora.

—Aunque nunca antes había peleado con un oso.

—Tengo un método, por ahora. —Gumillia sacó el estoque que colgaba de la cintura de Germaine—. Necesito, tomar prestado esto un momento.

Y luego, usando un cuchillo que tenía a mano, comenzó a rascar algo en la empuñadura del estoque.

—¡Espera! ¡Esa espada es nueva!

Gumillia terminó su trabajo sin tener en cuenta la queja que se dirigía a ella, y luego arrojó el estoque a Germaine.

—Con esto, eres invencible.

—-? No entiendo lo que hiciste, pero confiaré en ti.

Germaine y yo habíamos visto con nuestros propios ojos el milagro que había ocurrido en el Bosque del Árbol del Milenio, y cómo habíamos escapado del pulpo gigante en el mar. Y ambas cosas habían sucedido debido a la magia de Gumillia: Ella podía usar poderes que desafiaban el sentido común.

Germaine apuntó con su espada a los osos.

—Rezaré para que esta espada no se rompa.

Estuve de acuerdo en que era un poco dudoso si su estoque delgado podría cortar la piel de aspecto duro de los osos.

Quien golpeó primero no fue Germaine, sino los osos.

—¡Vamos!

Ante la señal gritada de Elluka, los tres osos se alinearon en una sola fila y cargaron hacia Germaine.

Gumillia eligió ese momento para cantar una vez más un hechizo.

—¡Rekres reb!

No hubo transformación en su apariencia. Así que no pude saber de inmediato si la magia había tenido efecto.

Me di cuenta de los fenómenos inusuales con Germaine cuando saltó hacia los osos que avanzaban.

–¡Era rápida!

Sabía de la forma ágil en que se movía gracias a nuestro tiempo juntas. Pero su velocidad en ese momento, para ser claros, ignoraba por completo las leyes de la naturaleza.

La forma más apropiada para ilustrarlo sería que era como que el flujo del tiempo a su alrededor y ella misma avanzaban mucho más rápido que todo lo demás. Se elevó a una velocidad imposible y saltó sobre el oso más avanzado, aterrizó en la espalda del segundo oso a una velocidad impensable, apuñaló su espada varias veces a una velocidad increíble y luego descendió una vez más al suelo.

La propia Germaine fue la más sorprendida de todas.

—¡¿Qué está pasando?! Los movimientos de estos osos se han vuelto muy lentos.

Elluka parecía un poco sorprendida. Pero fue más la sorpresa de que de repente estaba lloviendo, en un día sin nubes.

—Una inscripción de aceleración… Un hechizo que acelera el flujo del tiempo alrededor del objetivo. Simple pero muy poderoso. ¿Lo usaste durante tu pelea con el “Pulpo Muy Asombroso”?

Parecía que estaba en lo cierto antes. Ahora que lo pensaba, cuando también derrotamos ese pulpo gigante, Gumillia había inscrito algunas letras en los cañones. Eso debía significar que ella había acelerado el tiempo alrededor de la artillería en sí, y había aumentado la velocidad de las balas de cañón.

—Sin embargo, el rebufo por eso es asombroso. Francamente, no puedo recomendar usar ese hechizo en criaturas vivientes. Pero probablemente ya lo sabías, pequeña Gumillia.

-Así es. Acelerar el tiempo por sí solo acortaría la vida útil de su objetivo. En aquel entonces también ocurrió, los cañones se habían roto en un abrir y cerrar de ojos.

Gumillia habló con Germaine.

—Ve, una vez más. Está bien, si uso el hechizo poco a poco, entonces no tendrá tanta influencia.

—… Prefiero que me coman los osos. Pero por favor, no lo presiones —fue la respuesta de la espadachina.

Elluka agitó la mano sorprendida.

—… Qué niña tan aterradora eres.

Los dos osos restantes rugieron juntos.

 

 

Fue veinte minutos después. Había perdido la noción del tiempo, así que no estaba realmente segura, pero era algo así.

Todos los osos negros habían sido derrotados. ¿Habían sido originalmente habitantes del bosque? Al menos nunca había escuchado historias de osos tan enormes viviendo aquí. Si tales gigantes fueran vistos todos los días, el Bosque de Columnas probablemente terminaría siendo un lugar inaccesible para las personas.

¿Habían sido creados de la nada por Elluka, o eran originalmente criaturas más pequeñas o algo que se había transformado? … Supuse que probablemente era eso, como respuesta. Quizás esa canción tenía tal poder.

En cualquier caso, la amenaza había sido eliminada por ahora.

Pero pude ver que la situación realmente había dado un giro bastante malo.

Gumillia y Germaine estaban totalmente agotadas y completamente sin aliento. Por el contrario, Elluka ni siquiera había sudado. Quizás esclavizar a esas bestias requeriría algo de poder, pero al menos no parecía cansada.

—La brecha en nuestros niveles de habilidad es demasiado amplia. —Elluka estaba haciendo una sonrisa compuesta,  acercándose a la indefensa Gumillia—. No hay forma de que ustedes, solo cinco años después del entrenamiento de su hechicera, puedan ganar contra mí. … La superioridad del bosque, y la asombrosa cantidad de poder mágico que habita en tu cuerpo, simplemente se desperdicia si no estás capacitado para usarlos…

Elluka se detuvo justo delante de los ojos de Gumillia. Gumillia entró en pánico y extendió una mano, tratando de hacer algo, pero Elluka la dejó a un lado.

—Ese cuerpo… Si lo tuviera, podría manejarlo mucho mejor. … Lo quiero.

Agarró la cabeza de Gumillia con su mano derecha y la empujó contra el árbol detrás de ella.

—¡Detente!

Germaine levantó su espada y cargó contra Elluka.

Sin embargo, cuando Elluka levantó la mano, Germaine fue volada hacia el otro lado y cayó al suelo.

—¡Guh!

—No interfieras, querida. Solo descansa allí por un rato.

La sangre goteaba constantemente de la esquina de la boca de Germaine. Ella debía tener más heridas de las que su apariencia sugería. También había que pensar en el rebufo creado por la magia utilizada en ella.

Tenía que hacer algo, lo había estado pensando todo el tiempo, pero no podía entender qué era lo que debía hacer específicamente. ¿Debo atacar a Elluka? Probablemente termine volándome como Germaine.

Los vasos sanguíneos oscuros comenzaron a destacarse en la mano con la que Elluka estaba agarrando a Gumillia.

—Permíteme matar solo tu alma. ¡Como le hice a Elluka!

—¡Urgh!

Gumillia gimió de agonía. Las gafas que llevaba puestas cayeron al suelo.

No sabía lo que le estaba pasando, pero estaba claro que estaba en una situación terrible.

¿Qué, qué debo hacer, qué debo hacer?

 

 

—… Me gustaría que te abstengas de tomar libertades con la aprendiz de otra persona.

 

 

No pude decir de inmediato quién dijo eso.

No era Germaine, y no era Elluka. Obviamente, tampoco fui yo.

Entonces, ¿fue algún nuevo intruso?

No, no lo fue.

La persona que había hablado era la misma persona que hasta ahora había sido agarrada por la cabeza y levantada con las piernas balanceándose en el aire.

 

 

Era Gumillia misma.

 

 

Elluka la sostenía por la cabeza. Aun así, ya no estaba sufriendo. Parecía tan tranquila como siempre.

No, no era como siempre. No pude precisar qué era exactamente diferente. Era, sin duda, la cara de Gumillia, pero tampoco era ella.

—Y parece que te has estado tomando muchas libertades, ¿verdad, Abyss? —dijo Gumillia en un tono suave.

¿Abyss? ¿Estaba hablando de la hechicera del palacio que servía bajo la Emperatriz Viuda, Abyss I.R.?

—Liberame.

Gumillia le dio un codazo a Elluka, o realmente a Abyss I.R. en la forma de Elluka, justo en el plexo solar.

—¡¿Gugh!?

Elluka dio un paso atrás, dejando escapar un pequeño gemido.

—No eres… No eres Gumillia, ¿quién demonios eres?

Parecía que Abyss I.R. También se había dado cuenta del cambio en Gumillia.

—Bueno, ¿eres estúpida? —Gumillia estaba cansada hace un momento, pero ahora su comportamiento se sentía muy sereno—. Yo soy tú. La verdadera tú.

—-! Usaste la “Técnica de Intercambio”… Ya veo, ¡así es como es! —La cara de Abyss I.R. se retorció de manera llamativa.

—Devuélveme mi cuerpo.

—¡V-ven y tómalo!

Abyss I.R. una vez más flotó en el aire. Y luego comenzó a cantar la misma canción que antes.

—Una canción hechizo… Usando el mismo sistema de hechizos que yo, quizás… tú también eres un sobreviviente del “Reino Mágico de Levianta” después de todo.

El “Reino Mágico de Levianta”… ¿Estaba hablando del país “Divina Levianta” al norte de Elphegort? Esta era la primera vez que escuchaba que se llamaba el “Reino Mágico”.

Gumillia flotó en el aire y comenzó a cantar para oponerse a Abyss I.R.

—~ ♪

Ambas canciones resonaron furiosamente juntas. No podía verlo correctamente, pero podía decir que había fuegos artificiales tempestuosos dispersándose entre las dos.

Lucharon con la canción. No estaba al nivel de competir por un premio en un concierto o algo así, sino que se golpeaban mutuamente con música, como si intercambiaran golpes con cuchillas físicamente. Nunca había visto ni escuchado algo así antes. A pesar de estar atrapada en una situación desesperadamente peligrosa, fui cautivada por más emoción de la que nunca antes había sentido.

Si tuviera que describir esta vista por escrito, ¿qué escribiría? No era tan difícil expresar música simple por escrito. ¿Con qué palabras podría tejer las emociones, profundas que sentía?

Abyss I.R. alcanzó el límite de su habilidad primero. Cuando se le quebró la voz y le dolió la garganta, cayó impotente al suelo.

Gumillia no dejó pasar ese momento. Inmediatamente dejó de cantar y, mientras volaba, se acercó a Abyss I.R. a toda velocidad, la agarró por la cabeza y la levantó. Sus posiciones de antes se habían invertido.

—Aplicar una canción a una canción, la medida más simple para cancelar un hechizo.

—¡Te maldigo!

Abyss I.R. se tambaleó como un niño luchando. Su apariencia en sí era la de Elluka, pero dentro de ella no podía sentir la dignidad o la gracia del legendario miembro de los Tres Héroes. Una vez más, me impresionó mucho el hecho de que esta Elluka fuera una impostora.

En cuanto a Gumillia, ¿era esa Gumillia realmente ella?

—La resistencia es inútil. Tal como dijiste antes, la cantidad de energía mágica en este cuerpo, el cuerpo de Gumillia, es increíblemente fuerte para una hechicera. Incluso más que en el que me robaste: mi propio cuerpo.

—¡Maldita sea! ¡Déjame ir, Elluka!

Elluka era Abyss I.R. en la forma de Elluka, y Gumillia era en realidad… ¿Elluka con la apariencia de Gumillia?

Mi cabeza se sentía toda batida.

—Si el espíritu de una hechicera muy poderosa habita dentro de este cuerpo extremadamente poderoso, entonces lo siento, pero no había forma de que ganaras.

Rápidamente vi y entendí el poder que Gumillia poseía.

—¡Me estás tomando el pelo! ¿Debo soportar que todo termine así?

Abyss I.R. luchó desesperadamente, pero no pudo quitarse la mano que le agarraba la cabeza.

—A esta disputa entre nosotras dos durante los últimos trece años, tal vez incluso los últimos quinientos años, de hecho, ¡permítame ponerle fin!

—No voy a-

—¡Pierde la cabeza! ¡Pierde el cuerpo que habitas y deambula para siempre como un espíritu!

—Pa-par-

Hubo un sonido, como una pequeña explosión. Al principio pensé que la cabeza de Abyss I.R.  estallando, pero no había signos de heridas en la cabeza o en la cara. Cuando Gumillia retiró la mano, Abyss I.R. se derrumbó en el acto, desmayada.

En ese momento Gumillia también cayó.

—¡Señorita Gumillia!

Apresuradamente salí corriendo del matorral hacia Gumillia y jalé su cuerpo a mis brazos.

Parecía haber perdido el conocimiento.

—Ay…

Germaine caminó hacia nosotros, usando su espada en el lugar de un bastón.

—¿Estás bien, señorita Germaine?

—No estoy muerta, al menos… Parece que siempre soy inútil en las cosas cruciales.

—Yo tampoco pude hacer nada…

Si hubiera sabido que esto iba a ocurrir, habría estudiado el uso de la espada más adecuadamente en Asmodean.

Como preocupada por mí con mi ánimo bajo, Germaine dijo:

—Te daré algo de entrenamiento la próxima vez que tenga la oportunidad.

Por un vistazo rápido a su forma propensa, la vida de Gumillia tampoco parecía estar en peligro.

«Ahora que lo pienso, ¿qué pasa con Abyss I.R…?»

Justo cuando la miré para comprobar, mi cuerpo se paralizó por el miedo.

–Se puso de pie, tambaleándose.

—¿Eh?

Germaine rápidamente preparó su espada.

Cuando lo hizo, la otra mujer levantó las manos apresuradamente.

—¡No, espera un segundo! ¡No te pongas violenta! ¡Mira, no soy tu enemigo!

—¡De qué hablas-!

Alguien agarró la pierna de Germaine mientras trataba de atacar a Elluka. Era Gumillia, a quien sostenía en mis brazos.

—Espera… Ella… no es, Abyss… Ella… ha regresado… Elluka.

Después de decir eso, se desmayó.

Germaine me miró con total desconcierto. Aunque yo misma no tenía idea de lo que estaba pasando.

La mujer que se parecía a Elluka dijo en voz baja: «Volvamos a tu casa por ahora. Lo explicaré todo allí».

Capítulo 2, Sección 2 – La Hechicera y el Bosque; Escena 3

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 90-96

 

Yukina ~ El País de Marlon, “Finca Freezis/Vestíbulo” ~

 

 

El sirviente estaba discutiendo con alguien en el vestíbulo.

—¡No puedo dejar que entres así sin una cita!

Podía escuchar la voz de una mujer joven desde afuera.

—Qué muchacho tan irrazonable eres… No importa cuántas veces te diga que soy un asociada de tu amo…

—Lord Keel está fuera hoy. Y no me dijo que recibiríamos visitas.

—Ugh, en ese caso… ¿Podrías llamar a Gumillia? Ella está aquí ahora, ¿no?

—Lady Gumillia también ha salido. Y no puedo presentarle a los invitados de nuestra casa a una mujer extraña.

El criado habló en un tono más audaz de lo habitual, como si tuviera alguna presunción de que estaba protegiendo la casa. Aunque en situaciones como estas era un patrón común en las novelas y tal que el invitado fuera en realidad una persona realmente importante, y el criado recibiera un buen regaño más tarde.

Probablemente debería ver quién era con mis propios ojos, y así no sucedería ese cliché aquí. Fui al vestíbulo y grité: «¿Qué pasa?»

El sirviente comenzó a explicar locuazmente las circunstancias, probablemente pensando que encontraría un partidario en mí:

—Nada, solo, esta mujer apareció de repente en este momento, y no puedo dejarla ir a ver al Amo Keel como ella quiere. Soy, bueno, soy el sirviente encargado de vigilar la casa, pero no importa cuántas veces siga insistiendo en que no puede pasar, ella no me escucha. Quiero decir, ella es una mujer muy hermosa, y para ser sincero, mi corazón se aceleró la primera vez que la vi, pero aun así eso es todo, y ya está. Mi abuelo me dijo con bastante dureza que vigilara los encantos de una mujer, así no puedo quedar atrapado en una trampa como esa…

Mientras asentía a medias y aceptaba las palabras del criado, revisé para ver quién era la invitada. En ese momento, mi cuerpo se puso completamente rígido y no pude moverme.

«Ah, ¿cómo podría ser esto?»

Ella era uno de los objetivos perdidos de mi viaje. La busqué por todas partes en Evillious y no pude encontrarla. ¡Quién podría haber adivinado que ella había venido a verme!

No había cambiado ni un poco en cinco años.

De pie había una mujer encantadora con el pelo largo y rosado.

 

 

«¡La hechicera, Elluka Clockworker!»

 

 

—Oh, eres… la hija de Keel, ¿verdad? Hola.

Parece que ella se dio cuenta de que estaba allí.

En una inspección más cercana, Elluka tenía un gato en su hombro derecho. Un gato con pelaje rojo llameante.

Eso era raro, ver un gato pelirrojo.

Una hechicera y un gato. Era una asociación bastante clásica, pero ella cuidaba a un gato cuando la conocí.

—Cuánto tiempo sin verte, señorita Elluka —saludé.

Después de un breve período, ella respondió: «Sí… Ha pasado mucho tiempo, ¿estás bien?»

Yo fui quien debería decir eso. Había desaparecido después de ser capturada por Abyss I.R. hace tres años. ¿Qué le había pasado durante ese tiempo? ¿Y por qué estaba apareciendo de repente ante mí ahora?

Tenía una montaña de cosas que preguntarle. Di vueltas por un momento sobre lo que sería correcto decir primero, pero en su mayor parte no pude calmar adecuadamente mis pensamientos. La respuesta a la que finalmente llegué fue que debería tratarla como lo haría cualquier persona ordinaria. De todos modos, sería grosero mantener a un invitado de pie en el vestíbulo.

—Mi padre y la señorita Gumillia están fuera ahora pero, por favor, entra. Te llevaré al salón.

El criado parecía querer decir algo, pero una vez que le dije que era una de mis compañeras, él retrocedió en silencio.

—Prepararé algo para que bebas. ¿Está bien el té negro? —Preguntó el criado, comenzando a dirigirse a las cocinas. Elluka lo detuvo.

—No me gusta el té negro. —Acarició al gato que montaba sobre su hombro—. Por favor, consigue un poco de leche para ella.

El criado respondió afirmativamente y luego desapareció.

—Veo que has empezado a cuidar a un gato.

—Oh, sí. ¿No es linda?

Francamente, no me gustaban mucho los gatos. Cuando era pequeña un gato callejero me rasguñó la mejilla derecha y lloré muchísimo.

—Supongo que sí —respondí vagamente—. Bueno, entonces yo…

—¡Espere!

La fuerte voz que me detuvo no vino de Elluka. Una mujer detrás de ella tenía la mano en el borde de la puerta, sin aliento.

—Finalmente, nos hemos encontrado.

Su cara inexpresiva, la habitual de Gumilla, tenía, inusualmente, un poco de emoción. Era una expresión complicada que parecía entre alegre y enojada.

Una reunión muy esperada entre mentor y aprendiz. Sin duda, esto era muy brusco para Gumillia. Apenas me había hablado de Elluka desde nuestra reunión en Beelzenia. Pero eso fue porque Gumillia no era alguien que dejaba que sus emociones se mostraran mucho; ella debe haber estado terriblemente preocupada, así que me imagino que probablemente quería abrazar a la mentora que estaba ante ella ahora tan fuerte como pudiera y llorar.

Mientras consideraba cómo debía comportarme con estas circunstancias dramáticas, Gumillia interrumpió, con esa expresión peculiar.

—Yukina.

—¿Sí?.

—Me gustaría hablar, sola, con Elluka.

—Ya veo. Bueno, entonces ustedes dos deben ir al salón. Voy a esperar aquí…

—No, ella no debería estar aquí. Afuera, quiero hablar en el bosque.

Gumillia volvió a mirar a Elluka y la miró fijamente a los ojos. Era como si ella la estuviera pidiendo sin palabras que aceptara.

Elluka cerró los ojos. Ella no estaba sonriendo. Finalmente, abrió los ojos y murmuró:

—… Bueno, supongo que funcionó. —En voz alta, ella dijo—: Muy bien, entonces vámonos, pequeña Gumillia.

Ante su respuesta, Gumillia comenzó a caminar afuera. Elluka se movió para seguirla, pero de repente se dio la vuelta.

—Volveré para que mi gato pueda tomar su leche. Nos vemos.

Y con eso, ella desapareció de mi vista.

Tendrían muchas cosas de qué hablar. Probablemente querían hacerlo en un lugar donde nadie las interrumpiría. Seguramente habría conexiones entre ellas que no conocía. Seguramente habría una historia dramática detrás…

Incluso una entrometida tan egoísta como yo no era tan grosera como para no simpatizar con sus sentimientos. No estaba pensando en seguirlas en secreto para espiarlas, en realidad no lo estaba.

El bosque al que se dirigían era el Bosque de Columnas. No era tan grande como el Bosque del Árbol del Milenio, por lo que no tenía el mismo grado de vegetación y árboles que crecían en él. Yo mismo tenía cierta familiaridad con esa tierra, por lo que encontrarlas nuevamente no sería tan difícil. Aun así, realmente no debería entrar allí. No, realmente no debería.

Bueno, probablemente regresarían pronto. Iré a jugar con Aile como lo había querido originalmente.

Ciertamente no iba a volver a mi habitación para vestirme para salir.

 

 

No, no.

Por supuesto que no.

Capítulo 2, Sección 2 – La Hechicera y el Bosque; Escena 2

La Hija del Mal: Praefacio de Azul, páginas 89-90

 

Yukina ~ El país de Marlon, “Finca Freezis/Habitación de Yukina” ~

 

 

Tres días después, mi padre se fue al Castillo de Marlon con Shaw a cuestas.

La razón por la que Shaw lo acompañó fue simplemente que nunca antes había ido al Castillo de Marlon. Al igual que cuando papá lo envió a saludarme en Lucifenia, fue para sus estudios como heredero suyo.

No tenía ganas de convertirme en comerciante, y mi padre respetaba eso. Así que, hasta cierto punto, viví una vida feliz, pero por otro lado me sentí un poco mal por Shaw por estar tan restringido desde que era un niño. Aunque, bueno, el propio Shaw parecía estar disfrutando de sus circunstancias hasta cierto punto, y parecía pensar que valía la pena hacerlo, así que tal vez no era necesario que yo me sintiera así.

Había pedido ir con ellos al castillo de Marlon, pero papá se había negado, diciendo que necesitaba atender a nuestros invitados.

Germaine y Gumillia se estaban quedando en Marlon, viviendo en nuestra casa por ahora. Mi padre las había instado a quedarse aquí, diciendo que debían relajarse por un corto período de tiempo mientras tenían la oportunidad, y las dos habían aceptado eso.

Gumillia buscaba la Copa que Ney tenía en primer lugar, así que mientras Ney estuviera en Marlon no podría irse a casa. En sus salida probablemente también estaba buscando a Ney. Germaine había sido contratada como guardaespaldas de Gumillia, por lo que si Gumillia no se iba a casa, tenía que hacer lo mismo. Además, en el caso de Germaine, probablemente quería posponer tener que volver a montar en barco.

De todos modos, ninguna de ellas estaba actualmente en la casa. Se habían ido a alguna parte, por separado. Entonces, en consecuencia, estaba en apuros, con mi padre diciéndome que atendiera a nuestros invitados y todo.

«Supongo que mientras estén fuera, iré a jugar con Aile», concluí.

Salí de mi habitación y bajé las escaleras. Entonces fue cuando sucedió.