¡Servidor de Discord de Evillious en Español: “La BlackBox”!

Así es, tras un buen tiempo pensandolo, he decidido abrir un servidor de discord en el que poder hablar sobre las inmensas obras de mothy, en la que poder conocer gente con este gusto en común, en la que poder discutir, debatir, compartir y muchas cosas más.

Si desea unirse, pase y entre por este link: https://discord.gg/brx99Wgbjr

Colaboración || Renrianu Theater

92357120_104453054559203_2743722076161441792_n

¡Buenos días a todos! Espero que estén sanos y felices.

Hoy quería anunciarles una gran noticia para esta página, y es, como habréis averiguado por el titulo de esta misma entrada, ¡una colaboración con la página Renrianu Theater!

¿Eh? ¿Que qué página es Renrianu Theather? Pues, como podéis ver al visitar el link que os dejo, es una joven página de facebook de traducciones de Evillious del japonés. Así es, ¡más traducciones de Evillious al español!

Y… ¿en qué consiste esta colaboración? Bueno, fácil, dada la dificultad de este mi blog para traer material de Evillious del japonés, Renrianu ha aceptado esta alianza en la que yo mismo puedo publicar sus traducciones en mi página. Esto, por supuesto, no es de gratis. Yo, al igual que Dark, estamos estrechamente involucrados en el trabajo que está llevando a cabo Renrianu, no solo aconsejando (e incluso dando apoyo moral :p) si no también editando, corrigiendo texto, y creando material PDF.

Esto no significará que tanto yo, Kopo, como Dark dejemos de hacer nuestras traducciones, por supuesto. Cada uno seguirá haciendo su trabajo y seguiremos trayendo material propio. Pero no realizaremos/traduciremos de vuelta del material que Renrianu haya traducido, pues ya estará publicado en este blog, dada la alianza.

¡Muchas gracias a los componentes de Renrianu Theather!

Y ustedes, queridos lectores, esperen pronto sorpresitas en el blog ;D.

???-El Demonio de Papel y el Archivo Secreto

>León

Hola. Ha pasado bastante desde la última vez que hablamos.

¿Te acuerdas del pequeño problema que tuvimos antes?

Gracias a tu ayuda, pudimos resolverlo sin problemas.

Esas son todas las noticias por ahora.

>Elluka

¿De verdad? Es maravilloso escuchar eso.

Me temo que no he sido de mucha ayuda esta vez…

Si vuelve a ocurrir algo, por favor, ponte en contacto conmigo una vez más.

Y… ya estamos en septiembre, pero todavía hace un calor espantoso.

Por favor, cuídate.

>León

Sí, gracias.

Esto puede ser algo presuntuoso, pero…

Una vez que el otoño haya terminado, van a ser las vacaciones de invierno.

… Ha pasado un tiempo, así que ¿puedo visitarte durante las vacaciones?

Por supuesto, pediré permiso a papá.

>Elluka

Por supuesto. Es una idea maravillosa.

Siento lo que tu padre y yo te hemos hecho pasar.

>Leon

No pasa nada.

Yo también hice un nuevo amigo hace poco.

Se llama Itsuki. Es el tipo por el que te pregunté antes.

Si alguna vez tenemos la oportunidad, te lo presentaré.

Epílogo-El Demonio de Papel y el Archivo Secreto

Itsuki y su tío esperaron en el Archivo Secreto a que llegaran los demás.

Hablaron brevemente entre ellos.

—Tío, por cierto…

—¿Qué pasa?

—Todos estos papeles… son todas las historias escritas por la gente que contrató a un demonio como yo, ¿verdad?

—… Sí, así es. Aunque ha pasado mucho tiempo, estas historias han continuado.

—¿Así que esta historia… continuará por mucho tiempo después de que yo haya terminado con ella?

—¿Quién sabe? … No creo que nadie pueda decirlo con seguridad.

Justo entonces, un hombre entró en el archivo.

El tío de Itsuki le dijo:

—Hola, señor Maguchi. Me alegro de verle de vuelta del hospital.

—…

—Por favor, no me mires así. Deja que te explique la situación. Sin ti -no, sin ti y Salem- no podemos rescindir el contrato de Itsuki.

—… Lo entiendo. —Maguchi se apoyó en la pared con un suspiro.

—Ahora. Lo siguiente es…

Haruto fue el siguiente en llegar, sin aliento.

—Lo siento, lo siento. El entrenamiento se retrasó. Pero por eso…

Tsugumi se asomó por detrás de Haruto.

—-¡Me encontré con Tsugumi en el camino! —Haruto terminó con un pulgar hacia arriba y un guiño.

—Ya estamos todos. Empecemos.

El tío de Itsuki sacó un montón de papeles de una estantería y empezó a deshacer las cuerdas que lo ataban.

Mientras tanto, Maguchi sacó el viejo billete de diez mil yenes de su cartera.

Lo colocó en la fila junto a un hámster de papel y tres trozos de papel con animales dibujados.

—Ahora, por favor, salid todos.

Los otros cuatro, además de Marie, respondieron a la orden transformándose.

Gilles la cabra.

Vlad el cerdo.

Rahab el tiburón.

Salem el búho americano.

Y Marie, el hámster.

Allí estaban los cinco demonios de papel.

Tsugumi los miró con curiosidad.

Haruto, al no ser tampoco un contratista, sólo veía los papeles en los que vivían los demonios (aunque, técnicamente hablando, esos papeles eran realmente los demonios transformados en forma de papel).

 

 

—Muy bien. Ahora, Itsuki. Enséñales tu historia.

—… Ey, tío.

—¿Qué pasa?

—¿Está bien la historia que escribí? ¿Y si les aburre?

—… Cuando escribo un guión, lo primero que hago es hacerme a la idea de que lo que estoy escribiendo es interesante.

—¿Eh?

—Así, al final, otras personas también lo disfrutarán. Por lo tanto, si tienes fe en tu historia, es imposible que salga mal.

El tío de Itsuki le dio un pequeño empujón en la espalda, e Itsuki dio un paso adelante.

Y entonces comenzó a leer la historia que tenía en sus manos-.

-Gilles fue el primero en reaccionar una vez que Itsuki terminó de leer, aplaudiendo hábilmente con sus patas delanteras.

—Hmm, hmm. Creo que ha estado bastante bien hecho. Diría que, al menos, eso fue tan bueno como cualquier cosa que Masaki pudiera escribir.

—… Ejem.

El tío de Itsuki carraspeó ligeramente.

Gilles lo ignoró y se dirigió a Itsuki.

—Ahora voy a aprobar la historia que has escrito.

De repente, el papel que tenía en sus manos brilló con una tenue luz.

La luz pronto se desvaneció tan rápido como apareció.

… Eso tenía que ser una señal de la aprobación del demonio, ¿no?

—¡Yahoo! ¡Lo hiciste, Itsuki! —Haruto se alegró.

—No, aún no ha terminado. Los otros cuatro aún no han dado su aprobación -espera, Haruto, ¿puedes oír a los demonios hablar?

—¿Hmm? Sí.

… Bueno, eso no era especialmente extraño, teniendo en cuenta que el tío de Itsuki también podía hablar con ellos.

Ahora se dirigió al cerdo, que parecía dormirse.

—¿Qué te parece, Vlad?

Ahora que se daba cuenta, era la primera vez que Itsuki veía a Vlad.

—… ¿Hmm? Ah, bueno, es un bastante bueno, ¿no? De todas formas… Tengo hambre; ¿hay algo para comer?

—Contrólate, por favor. Sabes que el papel no puede comer cosas… Pero en todo caso, lo apruebas, ¿no?

—Sí, claro —aceptó Vlad con un enorme bostezo.

La historia volvió a brillar por un momento y luego se desvaneció.

Ya iban dos.

… Pero fue aquí donde empezaron los problemas.

—Me temo que… no lo apruebo —dijo Rahab.

—¡¿Por qué?! —preguntó Itsuki.

Rahab respondió en el mismo tono.

—No tengo ninguna razón en particular. Salvo que… quiero ver cómo te retuerces de pena. Eso es todo.

—¡Eso no ocurrirá!

—Es más divertido si no anticipas el juicio final, ¿no crees? Necesitas la aprobación de cinco demonios de papel para terminar tu contrato. Pero si uno de esos demonios lo desaprueba… Dime, Itsuki. ¿Cómo vas a superar esta prueba? —Rahab rió. Gilles la fulminó con la mirada.

—… Y así la naturaleza voluble de Rahab se cobra otra víctima…. Esto será un proceso largo.

¿Había alguna manera de hacer que ella lo aprobara?

Mientras Itsuki se devanaba los sesos, Tsugumi le preguntó a su tío:

—Eh… perdona, ¿puedo preguntar algo?

—Claro. ¿Qué es?

—Necesita cinco demonios de papel para aprobar su historia, pero ¿tienen que ser estos cinco?

El tío de Itsuki pensó un momento y luego respondió:

—-No. Creo que sólo tienen que ser demonios de papel. Si hubiera otros demonios de papel, funcionarían igual de bien. Pero sólo hay estos…

—… Sólo suponiendo, ¿podrías decir que un familiar es un “demonio de papel”?

El tío de Istsuki jadeó.

—Probablemente… podrías. Ambos están hechos de papel, así que creo que encajarían en la definición.

—… ¡Tomozou!

Tsugumi convocó a su familiar.

—Estabas escuchando la historia de Itsuki, ¿verdad? ¿Qué te pareció?

—- ¡Jo jo jo! Pues me ha gustado bastante. Ha sido un cuento bastante bueno para haber sido escrito por un niño.

Itsuki pensó por la apariencia de Tomozou que era un cachorro de lobo, pero hablaba como un anciano.

—Es lo suficientemente bueno para mí, así que apruebo esta historia.

Una vez más, la historia brilló por un momento.

… Bueno, parecía que no necesitaba persuadir a Rahab por más tiempo.

—Oh, así es como me sobrepasas, ¿Eh? Usar un familiar… ¡Fantastika! —gritó Rahab con admiración.

Itsuki preguntó a su tío qué significaba eso.

—¡”Asombroso”! O algo así… probablemente.

En cualquier caso, ya eran tres.

El siguiente era…

—Bueno, muchacho. Parece que te he causado un sinfín de problemas —dijo Salem—. No era mi intención causar daño a nadie más que a mi contratista.

—Salem, tú…

—Por favor, déjame impartirte una advertencia. Si se me permite decir una sola cosa sobre los demonios- tenemos naturalezas variables. Yo… soy una persona que no recibe mayor placer que el de conceder los deseos de mi contratista y así causarles una desgracia. Los humanos podrían decir que soy un demonio malvado. Sin embargo… hay demonios con más intenciones maliciosas en este mundo que yo.

—…

—Ruego que nunca te encuentres con otro demonio mientras vivas, muchacho- y apruebo tu historia, también.

El papel brilló.

Y- ¡sólo faltaba uno!

—- Marie.

Itsuki se dirigió al demonio que le había acompañado en todas sus aventuras, durante todas las vacaciones de verano.

—¿Podrías… aprobarlo por mí también?

—…

Marie no respondió.

Se mantuvo en silencio durante mucho tiempo.

—¿Qué pasa, Marie? —preguntó el tío de Itsuki.

—…

—… Ah, ya veo. No quieres despedirte de Itsuki, ¿verdad?

—¡No es el caso en absoluto! … En realidad, sólo estaba pensando en que tengo muy pocas opciones en este proceso. – Apruebo la historia, hmmph —dijo Marie y se giró para mirar hacia el otro lado.

La luz empezó a brillar con más fuerza que antes.

Formó una esfera y se elevó desde el papel, y de repente voló hacia Itsuki.

—¡Whoah! —Itsuki gritó. Cayó en shock.

Haruto se apresuró a ayudarle a ponerse en pie.

—Owwww… Gracias, Haruto.

La luz no se veía por ningún lado.

¿Había entrado en Itsuki y desaparecido?

—… Muy bien. Y ahora se acabó —murmuró para sí el tío de Itsuki—. Desde este mismo momento, el contrato de Itsuki y Marie está roto. … O más bien, debería estar roto.

Sacó un papel del bolsillo y se lo entregó a Itsuki.

—Intenta romper esto.

—Bien…

Itsuki puso lentamente su fuerza en el papel.

– Se partió en dos con la mínima resistencia.

—… Así que parece que ha funcionado. ¿No es un alivio? —preguntó Marie a Itsuki.

—Aunque nuestro contrato se haya roto, podemos seguir hablando entre nosotros, ¿no?

—Así es. Me has visto conversar con Masaki muchas veces, ¿no?

—Ahora que lo dices, sí.

Y ahora que lo pensaba, supuso que una vez que su tío retirara todas las cuerdas, Marie y los demás volverían a ser sellados.

Una vez que eso sucediera, él no podría…

– No, eso no estaba bien.

Itsuki se acercó a Marie y le susurró al oído:

—Ey, Marie.

—¿Qué pasa? Nuestro contrato ha terminado; ya no compartimos nada entre nosotros. Date prisa y vete.

—Volveré aquí para jugar contigo de nuevo.

—… De acuerdo.

Después de que todos salieran del Archivo Secreto, Itsuki le pasó su historia a Maguchi.

—Aquí tienes. Por favor, léelo bien una vez más. Mi tío tiene las otras historias anteriores a ésta.

Maguchi aceptó los papeles en silencio.

—Le toca a usted continuar la historia, señor Maguchi.

A medida que pasa el tiempo, los autores cambian, pero la historia continua.

Capítulo 18-El Demonio de Papel y el Archivo Secreto

La policía detuvo al universitario por robo y fuga.

Parecía que se trataba de una repetición de un delito anterior que había cometido.

Por suerte, el abogado Maguchi sólo sufrió heridas leves y pudo abandonar el hospital al cabo de una semana.

Al final, el tío de Itsuki no denunció el robo de Maguchi a la policía, por lo que tampoco fue detenido.

Esto no fue tanto un acto de piedad por parte del tío de Itsuki.

Tenía sus propias razones para no enviar a Maguchi a la cárcel.

Y en cuanto al propio Itsuki…

En estos momentos se encontraba en la biblioteca escribiendo su historia.

A pesar de haber caído desde el tejado de un edificio de cinco plantas, Itsuki estaba milagrosamente ileso.

No se había llevado ni un solo rasguño.

Unas cuantas personas vieron a Itsuki volar y, posteriormente, caer del tejado; más tarde, cuando el tío de Itsuki se enteró por Haruto y Tsugumi, éste pudo inventarse cosas para cubrir ese hecho hasta que la situación se calmó.

Marie le explicó la razón por la que estaba a salvo.

La verdad es que hay una “regla” extra que no te he contado… “Ni el demonio ni su contratista pueden dejar que el otro sea asesinado”.

Así que, salvo circunstancias inusuales, los contratistas no morían.

Es gracias a esa regla, creo, que nuestro compañero abogado sigue vivo… Sin embargo, tal regla no se aplica a la vejez. Los contratistas envejecen con normalidad y mueren cuando se les acaba el tiempo.

Aunque fuera así, si seguían ocurriendo accidentes como este, Itsuki no creía que quisiera seguir siendo contratista.

Después de todo, Itsuki terminaría su historia, y entonces necesitaría la aprobación de los demonios.

Porque…

Itsuki no creía que la explicación de Marie fuera la verdad.

Puede que los contratistas no pudieran morir, pero no había razón para que no pudieran ser heridos.

Itsuki no estaba seguro, ya que se desmayó durante la caída y Marie no dijo nada al respecto, pero…

«Esa chica…»

No, definitivamente Marie le salvó la vida.

Haruto entró en la biblioteca mientras Itsuki escribía su historia.

Lo siento por lo ocurrido-

Realmente, ahora que Itsuki lo pensaba racionalmente, no era del todo necesario perseguir a Salem. Después de todo, hasta que el contrato terminara… el demonio tenía que volver al contratista.

Pero Haruto no lo sabía en ese momento, y al final, fue Itsuki quien tomó la decisión de ir tras la moto.

Así que Itsuki no podía enfadarse fácilmente con Haruto por eso.

Pero por lo que sí estaba enfadado era por…

Haruto, ¿cómo es que sabías lo de los demonios pero no me lo dijiste?

… Yo podría preguntarte lo mismo, sabes.

… Bueno, es justo.

Hace tiempo que sé de ellos. Leí un diario que hablaba de ellos y que papá me ocultó.

¿Un diario?

Sí. Papá -cuando era un niño, quiero decir- contrajo accidentalmente con un demonio, como tú.

¡¿Qué?!

Itsuki se sorprendió, pero lo aceptó de inmediato.

Su tío lo sabía todo sobre los demonios y los contratos, después de todo.

Por supuesto, sabría algunas cosas por ser el cuidador del Archivo Secreto, pero parecía saber más de lo que sabría un guarda.

En cualquier caso, intenté ayudar y preguntar entre bastidores. También consulté a un experto en ocultismo en Internet.

Vaya… ¿qué te dijo?

Bueno… cosas dijo Haruto, yéndose por las ramas. Mira… ¡Está bien! Se podría decir que soy un tipo bastante experto en Internet, ¿no?

No lo sé del todo, pero… diría que eres increíble, Haruto.

¡Exacto! Así que si luego surge algo, ¡puedes contar conmigo! Incluso cuando te mudes, ¡seguiremos yendo a la misma escuela!

Sí. Lo entiendo, Haruto.

¿Puedes dejar de ser tan formal conmigo? Tenemos la misma edad, así que puedes tranquilizarte, tío.

… Claro.

Cuando se conocieron, Itsuki pensó que no podría soportar a Haruto.

Pero ahora… Ahora Itsuki pensaba que estaba a punto de hacer un buen amigo.

 

Tsugumi se acercó a preguntarle a Itsuki mientras terminaba la historia:

¿Te va bien?

Sí, más o menos. Mi tío no para de darme consejos.

¿Qué tipo de historia estás escribiendo?

-Tiene que ser sobre la propia experiencia del contratista, así que estoy escribiendo sobre lo que pasó este verano. Por supuesto, estoy haciendo que la trama y los personajes sean más bien los de una historia de aventuras.

¡Vaya… eso suena interesante!

Yo soy el héroe, Haruto es un increíble caballero, y tú eres una misteriosa maga… ¿qué te parece?

Tsugumi puso una expresión de duda.

Puede que sea usuaria de la magia, pero… ¿realmente soy tan misteriosa?

Sí. No sólo tienes un familiar, sino que casi te secuestran por alguna razón…

Jeejee… Te explicaré algo sobre eso más tarde. Te transferirás a nuestra escuela, ¿verdad?

Pero no estás en mi curso, así que dudo que nos veamos…

Nos veremos. No hay ninguna regla que diga que sólo tienes que jugar con tus compañeros de clase, ¿verdad?

Bueno… aún así.

Pero antes de eso… dime cuando termines la historia. Quiero conocer a los otros demonios además de Marie.

Dicho esto, Itsuki no sabía dónde vivía ni su número de teléfono.

Tsugumi se rió con descaro cuando le comentó eso.

Está bien. Haruto puede decírtelo.

¡Espera! Desde cuando Haruto sabe…

¡Está bien, hasta luego! se despidió y se fue a su casa.

-Marie susurró para sí misma:

Está llevando a esos chicos de la barba… ¡Esa chica es realmente increíble!

Itsuki tardó una semana, hasta finales de agosto, en terminar de escribir.

La historia completa se extendía a lo largo de diez páginas.

Capítulo 17-El Demonio de Papel y el Archivo Secreto

-Dicho todo esto, Itsuki estaba ahora persiguiendo una moto, pero a pie nunca llegaría a alcanzarla.

«¿Qué debería hacer?»

Justo entonces, una voz procedente de su derecha dijo:

—Parece que estás en una situación un poco complicada, Itsuki.

Marie se subió al hombro derecho de Itsuki.

—Marie, ¿cuánto tiempo has…?

—Los demonios no pueden abandonar el lado de sus contratantes. -Ahora, ¿quieres alcanzar esa moto?

—Por supuesto. Pero-

—Entonces pídemelo.

—¿Eh?

—Te lo concederé. Es decir, si lo deseas.

—De acuerdo entonces, Marie. Dame… ¡el poder de alcanzar a esa motocicleta!

—Entendido.

El cuerpo de Marie inmediatamente comenzó a transformarse.

Primero volvió a ser la única hoja de papel con la ilustración que tenía cuando Itsuki la vio por primera vez.

Luego, una niebla como un vórtice negro se materializó alrededor del papel.

—¿Qué es eso…?

La niebla se hizo cada vez más grande y empezó a girar furiosamente, pero se detuvo tan rápido como empezó.

De repente, su propia espalda le llamó la atención, ya que un enorme par de alas habían brotado allí.

La voz de Marie provenía de ella:

—Al igual que el familiar, estas alas son invisibles para los demás. Pero, sin embargo… deberías ser capaz de volar por el cielo con ellas. Ahora, Itsuki, ¡vamos!

Las alas resultaron ser tan fáciles de usar como sus propios brazos y piernas.

Itsuki se elevó por el aire más rápido de lo que podía haber imaginado.

Se preguntó ligeramente qué aspecto debía tener para otras personas cuando vio la motocicleta justo delante.

—¡Ahí está!

Se acercó a ella mientras volaba.

El conductor estaba concentrado únicamente en la carretera, por lo que no se percató de la presencia de Ituski.

Sostenía la bolsa de Maguchi en sus manos.

«Sólo un poco más…»

Pero en ese momento, la motocicleta aumentó su velocidad.

Y, al contrario, la velocidad de Itsuki disminuyó.

—Perdóname, Itsuki. Parece que estoy casi al límite.

—¡¿Eh, ya?!

Cuando su velocidad disminuyó hasta la velocidad media del andar de una persona, aterrizó en el suelo.

Las alas de su espalda habían desaparecido.

Marie también había vuelto a su forma de hámster.

La motocicleta se alejó a toda velocidad de Itsuki.

«¡A este ritmo se va a escapar!»

Pero justo después de pensar eso, vio que algo saltaba hacia la moto y se estrellaba contra su costado.

—¡Whoa!

El conductor se desplomó y se detuvo.

Y aferrándose al brazo izquierdo del conductor con sus dientes estaba-

—¡Tomozou! ¡Vuelve! —gritó una chica cerca.

 

 

Itsuki se giró en dirección a la voz y vio a Tsugumi.

—¡Tsugumi!

Ella se apresuró a acercarse a él.

—¿Qué está pasando? Te he visto volar detrás de esa moto y he reaccionado automáticamente —preguntó.

—Salem está en esa bolsa…

Cuando Itsuki se volvió hacia la motocicleta, vio al conductor ponerse en pie a trompicones, agarrar la bolsa y correr hacia un edificio de oficinas cercano.

—¡Vamos a seguirle! —gritó Itsuki, y los dos salieron en su persecución.

Cuando entraron en el edificio, el motorista ya había desaparecido, pero el indicador de planta del ascensor se movía.

Finalmente se detuvo en la planta “R”.

—¡Está en el tejado!

El edificio tenía cinco pisos. No era especialmente grande a comparación de otros edificios de oficinas.

Por lo tanto, Itsuki y Tsugumi no esperaron a que el ascensor volviera a bajar y en su lugar subieron por las escaleras.

Cuando llegaron a la azotea, vieron al motorista, todavía con el casco puesto, apoyado en la barandilla.

De cara a los chicos como estaba, seguramente se fijó en ellos, pero parecía que no tenía otro sitio al que acudir.

Tsugumi e Itsuki se acercaron a él,

El motociclista jadeaba. Teniendo en cuenta que aún llevaba el casco, no era de extrañar que estuviera sin aliento.

El hombre se había caído de la moto a gran velocidad, pero por lo que pudo ver Itsuki, no se rompió ningún hueso en el choque.

Tsugumi le agarró y le quitó el casco.

—¡¿Oh?! Tú eres…

El hombre le resultaba familiar.

Era el de la habitación 301: El joven universitario que se preocupaba por no tener dinero.

—Nah, tío, me rindo… Me caí de la moto, y encima me ve un conocido…

Parecía que pensaba que se había caído por un error en su propia conducción ya que no podía ver al familiar.

Itsuki preguntó:

—Atropellaste a ese abogado con tu moto y le robaste el bolso, ¿no es así?

—¿Así que lo viste, eh…? —El joven siguió jadeando.

—¿Por qué hiciste algo así?

—… No planeé exactamente golpearlo, ya sabes. Sólo quería quitarle el bolso, eso es todo. Pensé que le iba bien, así que… —El universitario siguió hablando mientras recuperaba el aliento—. Pero, ¿por qué se me cortaron los frenos así? Esta vez no fue culpa mía, no cometí ningún error al conducir.

Itsuki aún no sabía si lo hacía por el dinero o si sabía lo de Salem.

Pero… seguro que era un ladrón.

—¿Dónde está la bolsa?

—… La tengo aquí.

El universitario sacó la bolsa y se la pasó a Itsuki.

—-Voy a llamar a la policía.

—Claro. Gracias, Tsugumi.

Marie subió trotando las escaleras poco después de que Tsugumi bajara, casi como si se hubieran cruzado en el camino.

«Ah… me había olvidado de Marie».

Ya sea porque estaba cansada de haberse convertido en alas o porque el universitario estaba cerca, no dijo nada y sólo miró a Itsuki desde sus pies.

Itsuki abrió la bolsa y sacó la cartera.

Y dentro estaba-

«¡Aquí está!»

Un viejo billete de diez mil yenes. Salem.

Itsuki sacó el billete.

Pero justo entonces, sopló una fuerte y repentina ráfaga de viento. El billete voló de la mano de Itsuki y cayó del techo.

—Ah…

Itsuki hizo inmediatamente por cogerlo y se asomó a la barandilla.

Aquella persona que hiciera un contrato con un demonio recibiría mala suerte.

Maguchi usó mucho el billete de Salem. Todos sus deseos fueron concedidos.

Tal vez… por eso la mala suerte le llegó tan rápido.

Y ahora, esa mala suerte…

Le llegó a Itsuki también.

Si hubiera prestado atención, se habría dado cuenta de que se estaba estirando demasiado desde la barandilla.

En ese entonces, perdió accidentalmente el equilibrio.

—¡Itsuki!

Alguien saltó desde el tejado para salvarle.

 

 

—¿Es esa… Marie?

No.

No era un trozo de papel, ni un hámster, ni un par de alas.

Itsuki vio…

Una hermosa chica de pelo rubio que le tendía la mano.

Capítulo 16-El Demonio de Papel y el Archivo Secreto

Había una tienda de conveniencia a no más de doscientos metros del apartamento en el que vivía Itsuki. Un coche deportivo rojo estaba en su aparcamiento.

El abogado, Maguchi, salió del coche, entró en la tienda y apiló pasteles, cajas de comida y latas de cerveza en su cesta de la compra.

Luego se dirigió a la caja registradora y entregó la cesta a la anciana que estaba detrás del mostrador.

—Son 2376 yenes.

Maguchi sacó un billete de diez mil yenes de su cartera, pero justo cuando iba a entregárselo…

—Sabía que lo tenías.

El que dijo eso fue Itsuki.

 

Había un pequeño parque al otro lado de la gran calle que daba desde la tienda.

Itsuki y Maguchi estaban sentados allí, a poca distancia el uno del otro, en un banco.

—… ¿Cómo sabías que estaba en esa tienda? —le preguntó Maguchi a Itsuki, llenándose la boca con un pastelito mientras lo hacía.

—Vi tu contrato de alquiler en el apartamento del dueño. También vi allí la dirección de tu trabajo. Pensé que estaba sorprendentemente cerca, así que empecé a caminar hacia allí… Por el camino, vi el coche deportivo rojo en el aparcamiento de la tienda.

—Así que pensaste que sería yo quien conduciría un coche tan llamativo por esta zona, ¿eh?

Maguchi sacó el billete de diez mil yenes de su bolsillo y lo sostuvo entre sus dedos.

—- ¿Por qué estás obsesionado con este viejo billete? Aunque sea dinero viejo, en realidad no vale más que un billete nuevo. Le devolveré al dueño diez mil yenes. No hay problema con eso, ¿verdad?

—Permíteme que te lo pregunte yo en su lugar. ¿Por qué no devuelves ese mismo billete al dueño?

—…

—Ya sabes que tiene un poder especial.

—… Así es. Es… un billete mágico; puedo usarlo infinitamente. Lo uso, y antes de darme cuenta, está de nuevo en mi cartera. Sólo son diez mil yenes, pero aun así, son diez mil yenes de lo que estamos hablando. Con esto, no tendré que preocuparme por el dinero el resto de mi vida.

—Pero eso es algo que robaste a otra persona.

—El Sr. Tokitou no sabía lo del billete. Pertenecía al anterior propietario. -Y ese hombre ha fallecido. Así que en este momento, este billete ya no es propiedad de nadie.

—Él heredó la mansión y todos los libros de la biblioteca. ¿No estaría ese billete incluido en todo eso también?

—… Ese sería el caso, legalmente hablando. Sin embargo, la ley se aplica en situaciones realistas. No es necesario aplicarla en este fantástico billete, ¿no crees?

—…

—Este billete de diez mil yenes vuelve a mí. Por lo tanto, soy el dueño de este billete; ¿qué más prueba necesitamos? Al diablo con la ley.

Eso no era algo que Itsuki esperaba escuchar de un abogado.

-Sin embargo, Itsuki había aprendido algo de la conversación.

Ese hombre realmente… no se había dado cuenta de que había contraído accidentalmente con un demonio.

—Hay algo que quiero que mires —dijo Itsuki, levantando su brazo izquierdo.

—¿Tu reloj? Ahora que lo veo, está hecho de papel, ¿no? ¿Lo has hecho tú mismo? Ja, ja, qué infantil.

—Pero esto es igual que la factura.

—¿Hm?

—- Marie. Por favor, preséntate.

En ese momento, el reloj se desprendió de la muñeca de Itsuki, y se transformó en el aire.

—¿Qué demonios…?

Marie aterrizó en su forma de hámster frente al atónito abogado.

—Soy Marie, el “Demonio de la Soberbia “.

—… Un hámster… no, ¡¿está hecho de papel doblado?! Y se ha llamado “demonio”…

—El billete de diez mil yenes que posees es también uno de mis hermanos. Es también un demonio.

Marie llamó al billete que sostenía Maguchi:

—Ey. ¿No tienes tú también algo que decir, Salem?

El billete se deslizó de los dedos de Maguchi y cayó.

Pero antes de caer al suelo, se transformó en un búho americano.

—Uh-uh. Vaya, vaya, ¿cómo estás, Marie?

Salem desplegó sus alas y voló hasta posarse encima de la cabeza de Maguchi.

—He anhelado tanto ver el mundo exterior… que espero no haber incomodado a nadie en el proceso.

—No me importa lo que hagas. … Pero ya ves, mi contratista te ha estado buscando.

Maguchi seguía sin entender lo que estaba pasando.

—¡¿Qué demonios es esto?!

 

 

Itsuki respondió:

—Es tal y como dijo Marie. Has formado un contrato con un demonio sin darte cuenta. Y… hemos venido a recuperar a ese demonio.

—Un demonio… ¡No importa lo que digas! ¡No lo devolveré!

—¿Estás seguro de eso? Un demonio cumple los deseos de su contratista… pero a cambio, el contratista sufre una desgracia.

A pesar de estar nervioso, Maguchi respondió:

—¿Desgracia? No hay problema. Necesito el dinero. Incluso iré al infierno si eso es lo que hace falta para tenerlo. El dinero es el mejor abogado en el infierno, después de todo.

Sus ojos estaban ligeramente inyectados en sangre, e Itsuki se asustó un poco.

Aunque pudiera utilizar el billete una y otra vez, sólo eran diez mil yenes por uso. Para un niño como Itsuki, eso era una fortuna, pero no era así para un adulto.

– Pero incluso a pesar de ese hecho, Maguchi seguía actuando así.

En la práctica, si Maguchi se mostraba así de obstinado, no había nada más que Itsuki pudiera decir o hacer.

Por el momento, la idea de que una persona recibía una desgracia por contraer un demonio no era más que una afirmación del tío de Itsuki.

La desgracia aún no había sucedido en Itsuki.

—… Pero… todavía no es tuyo…

Ese contraargumento fue lo mejor que se le ocurrió.

Salem parecía un poco molesto por ser tratado como un objeto, pero Maguchi lo agarró con la mano y le ordenó:

—Eh, demonio, date prisa y vuelve a ser un billete.

—… Como mandes.

Salem volvió a ser el billete de diez mil yenes tal y como se le había pedido.

Maguchi devolvió a Salem a su cartera y puso la cartera en su bolso.

—Ve a denunciarme a la policía o al dueño si quieres. Después de todo, parece que esa cosa puede cambiar de forma cuando quiera. Puedo engañarlos tantas veces como sea necesario.

Maguchi se levantó del banco.

—Tengo que irme ya. … Los niños como tú deberían de estar jugando, sin meter las narices donde no deben. —Se alejó a toda velocidad del parque.

—Por favor, espera. No hemos terminado de hablar… —gritó Itsuki, pero Maguchi le ignoró y se marchó, empezando a cruzar la calle.

En la gran excitación de Maguchi, no se dio cuenta de que una motocicleta se acercaba a él.

-Y como tal, Maguchi chocó con la moto a gran velocidad y salió volando.

—… ¿Eh?

Itsuki no pudo más que quedarse boquiabierto ante este giro de los acontecimientos.

La motocicleta se detuvo justo al lado del Maguchi caído.

El conductor, que llevaba un casco integral, corrió hacia él y pareció evaluar la situación por un momento.

Pero al final, el conductor cogió la bolsa de Maguchi, volvió a subirse a la moto y se puso en marcha.

-Esa era la bolsa en la que estaba Salem.

Itsuki corrió al lado de Maguchi. Varias personas más se habían dado cuenta del accidente y pronto se reunieron también a su alrededor.

—¡Eh! —le gritó alguien a Itsuki.

Fue Haruto.

—¡Haruto!

—Es ese abogado, ¿no? … ¿Qué ha pasado?

—Una moto lo atropelló, y el conductor le robó a Sa- un papel de su bolsa.

—Un papel, ¿eh? Debe ser del Archivo Secreto.

—Sí…

—… De acuerdo, llamaré a una ambulancia, entonces —dijo Haruto mientras sacaba su teléfono. Dirigió sus siguientes palabras a Itsuk—. Tú corre tras la moto- corre tras el demonio.

—¡¿Eh?! Haruto, sabes de…

—Vamos, rápido. He estado viviendo en ese apartamento mucho más tiempo que tú. … Bah, tú y papá me subestiman demasiado – como sea, ¡apúrate y vete!

 

 

La motocicleta salió a toda velocidad en dirección al apartamento.

Itsuki también se puso en marcha en esa dirección.