Colaboración || Renrianu Theater

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¡Buenos días a todos! Espero que estén sanos y felices.

Hoy quería anunciarles una gran noticia para esta página, y es, como habréis averiguado por el titulo de esta misma entrada, ¡una colaboración con la página Renrianu Theater!

¿Eh? ¿Que qué página es Renrianu Theather? Pues, como podéis ver al visitar el link que os dejo, es una joven página de facebook de traducciones de Evillious del japonés. Así es, ¡más traducciones de Evillious al español!

Y… ¿en qué consiste esta colaboración? Bueno, fácil, dada la dificultad de este mi blog para traer material de Evillious del japonés, Renrianu ha aceptado esta alianza en la que yo mismo puedo publicar sus traducciones en mi página. Esto, por supuesto, no es de gratis. Yo, al igual que Dark, estamos estrechamente involucrados en el trabajo que está llevando a cabo Renrianu, no solo aconsejando (e incluso dando apoyo moral :p) si no también editando, corrigiendo texto, y creando material PDF.

Esto no significará que tanto yo, Kopo, como Dark dejemos de hacer nuestras traducciones, por supuesto. Cada uno seguirá haciendo su trabajo y seguiremos trayendo material propio. Pero no realizaremos/traduciremos de vuelta del material que Renrianu haya traducido, pues ya estará publicado en este blog, dada la alianza.

¡Muchas gracias a los componentes de Renrianu Theather!

Y ustedes, queridos lectores, esperen pronto sorpresitas en el blog ;D.

Capítulo 3, Sección 2-Un Latido del Corazón Bajo la Lluvia; Escena 4

Praefacio de Azul, páginas 174-178

✥ Kyle Marlon ~ En el País de Marlon, “El Castillo Erizo/Patio” ~

El patio se había convertido en un pozo, llenándose con la lluvia que caía desde arriba.

Cuando llegamos allí, Ney ya se había ido. Dos posibilidades me vinieron a la mente: Ya se había adentrado más en el castillo, o bien…

Había ido a ascender el “Heartbeat Clocktower” que se alzaba en el centro del patio.

—Vamos a dividirnos en dos grupos —sugirió Germaine, ante la torre. Nos dividiríamos en dos unidades, con la unidad de Germaine yendo más adentro del castillo, y la mía hacia la torre.

—Entendido. En ese caso, Germaine, tu grupo debería estar formado por más personas. El interior de la Torre del Reloj es delgado. Incluso si llevo a varias personas conmigo en cola, no serviría de mucho.

—Pues bien, que la batalla vaya a tu favor.

—De hecho, que a ti también… Jajaja.

De repente me sentí un poco extraño y comencé a reír en el acto. Germaine hizo una expresión perpleja al verme.

—¿Qué es tan gracioso?

—Ja, ja… Nah, no es nada importante. Acabo de recordar que tuvimos algunas circunstancias similares hace cinco años.

—Ah… Durante la revolución. —Parecía que Germaine lo entendió—. En ese caso, esa no es una gran señal.

—¿Por qué?

—Si las cosas van como lo hicieron la última vez, después de esto me quedaré atrapada con un enemigo particularmente fuerte.

¿Se refería a Gast Venom? Era un hombre que había ejercido habilidades de esgrima casi inhumanas, aunque solo lo enfrenté una vez. Pero no podía imaginar que hubiera otros espadachines de su calibre alrededor.

Sin embargo, la lectura de la situación por parte de Germaine no fue necesariamente errónea.

—-!? Cuidado, Germaine.

—Entendido.

Antes de darme cuenta, estábamos rodeados. Estos hombres, o más bien, estas mujeres, habían aparecido silenciosamente ante nosotros, sin hacer ningún ruido.

—¡El Equipo de Maniobras Especiales…!

La unidad enmascarada en la que Ney sirvió, que se especializó en información secreta e intriga. Pero su líder vital no estaba allí.

—Supongo que están aquí para mantenernos contenidos. —Sin embargo… Germaine preparó su espada—. Somos soldados adecuados, y tenemos una selección de soldados de élite con nosotros. No puedo imaginar que tengan muchas posibilidades de éxito.

El Equipo de Maniobras Especiales no parecía estar particularmente incómodo con eso.

Cuatro de las mujeres de su grupo se acercaron a nosotros. Eran jóvenes y, a diferencia de los otros miembros, no llevaban máscaras.

Las cuatro hablaron sistemáticamente por turno.

—¿Mantenerlos contenidos? No. Moriréis aquí, Germaine Avadonia.

—Somos un equipo que sobresale en asesinatos incluso entre nuestro Equipo de Maniobras Especiales.

—Además, las cuatro hemos aprendido una medida igual de las artes de los asesinos.

—–Como el ex miembro de los Tres Héroes, Mariam Phutapie.

Las cuatro sacaron sus respectivas armas. Todas ellas tenían una forma peculiar que nunca había visto antes.

—Todas ustedes tienen armas ocultas, ¿eh? … Entonces, la peor situación ha sucedido después de todo. Sin embargo, incluso si sabes tanto como Mariam sobre el asesinato, eso no significa que eres tan fuerte como ella. —Germaine se volvió hacia mí y dijo—: Entra en la torre.

—¿Qué estas diciendo? Deberíamos luchar juntos…

—No deseo invitar al desprecio de la gente de Marlon al hacer que mueras. Y estas que están con nosotros son solo soldados. Si su líder es capturado en esa torre, es probable que guarden sus armas. Tienes más posibilidades de sobrevivir.

Germaine no era el tipo de mujer que enfrentaba una lucha desesperada por mi bien. Fue por su propio juicio al analizar con calma la situación.

En ese caso, seguiría obedientemente su orden.

Me volví y grité a los soldados de Marlon que estaban allí con nosotros:

—¡Seton! ¡Walpole! ¡Ustedes dos vengan conmigo! ¡El resto de ustedes, luchen contra el Equipo de Maniobras Especiales! ¡Escucha, que no te maten!

Con las cuatro mujeres asesinas actuando como vanguardia, el Equipo de Maniobras Especiales estaba cerrando lentamente la distancia entre nosotros.

—¡Vice Capitána Matski del Equipo de Maniobras Especiales presente!

—Ídem, Karna.

—Ídem, Rim.

—Ídem, Non.

—Vamos, ¡toma tu último aliento!

Justo cuando se lanzaron contra Germaine, me deslicé en la torre.

Capítulo 3, Sección 2-Un Latido del Corazón Bajo la Lluvia; Escena 3

Praefacio de Azul, páginas 171-174

✥ Kyle Marlon ~ El País de Marlon, “El Castillo del Erizo / Salón de Banquetes” ~

El castillo estaba lleno hasta el borde con soldados muertos.

Me di cuenta de por qué no nos habíamos encontrado con ninguno en el camino. Los soldados muertos circundantes se habían reunido todos aquí.

Estalló un combate cuerpo a cuerpo entre el ejército y los soldados muertos. Podía escuchar el sonido de las cuchillas encontrando carne, y los rugidos de humanos y monstruos por igual.

Dentro de un castillo tan angosto, no podía comprender correctamente cuántos de ellos había. Las armas proyectiles no servían aquí, por lo que la unidad de tiro con arco había cambiado todas sus armas por espadas y se arrojó sobre sus enemigos. Traté de sumergirme también en el enjambre de enemigos, pero mis oficiales de confianza me detuvieron.

Las armas que habían obtenido la protección divina de las hechiceras parecían tener un efecto considerable en los soldados muertos, por lo que la marea que era esa batalla parecía estar a nuestro favor. Curiosamente, esas armas emitían una poca luz dentro del oscuro interior del castillo. Al ver varios destellos de espada volando caóticamente en el aire detrás de todo, durante unos segundos me quedé boquiabierto por el encantador espectáculo.

Era la primera vez que veía a los soldados muertos en persona: su piel era tan blanca como la nieve, así como lo había escuchado. Cuando se reunieron, parecían casi una sola masa blanca. Una enorme masa del más puro blanco que dejaba colgar en el aire lo extraño de algo que no podía… que no podía existir.

Pero no era un “blanco” en su completo. Había impurezas mezcladas.

En medio del blanco inhumano había un solo rostro humano.

La cara de una joven con una rubia cola de caballo lateral y ojos teñidos de locura.

–Sabía que ella estaría aquí, considerando las acciones sistemáticas que estos soldados muertos estaban tomando.

«¡Ney!»

Estaba a una distancia considerable, pero nuestros ojos se encontraron claramente. Ella se rió una vez, luego se dio la vuelta y corrió contra la marea de soldados muertos.

—¡Seguidla! ¡Atrapad a esa mujer de cabello rubio! —grité

Pero parecía que mi voz no llegó al ejército, absorto en la lucha contra los enemigos que tenían delante.

—¡Maldita sea!

Cargué contra la multitud, persiguiendo a Ney. Mis oficiales intentaron detenerme nuevamente, pero los rechacé.

Los soldados muertos vinieron a mí de una vez. Corrí mientras cortaba a los que estaban frente a mí con mi espada.

«Mi espada es más rápida de lo normal… ¡Supongo que esto es un efecto de la inscripción!»

Avancé, agradeciendo a las hechiceras en mi cabeza.

Sin embargo… había demasiados de ellos. Me desplomé, incapaz de lidiar con los soldados muertos que se lanzaban contra mí como para asfixiarme, inmovilizandome debajo de ellos.

—-¡¿?!

Todos los soldados muertos fueron devueltos simultáneamente al aire después de que el hermoso destello de una espada pasara por mi entorno.

Cuando me puse de pie y retomé mi postura, de espaldas a mí había una espadachina carmesí.

—¡Germaine!

—¿Qué estás haciendo? La estás persiguiendo, ¿verdad?

Ney parecía haber desaparecido aún más adentro del castillo. Si la memoria me servía, el área más adelante conducía a un patio.

—¡Vamos, ven con nosotros!

—Ah bien.

Siguiendo la guía de Germaine y su unidad, una vez más perseguí a Ney.

Capítulo 3, Sección 2-Un Latido del Corazón Bajo la Lluvia; Escena 2

Praefacio de Azul, páginas 169-171

✥ Kyle Marlon ~ En el País de Marlon, “El Castillo Erizo/Puerta Principal” ~

El Castillo Erizo había sido la residencia de Lord Erizo, quien hubo servido bajo la familia Leona.

En comparación con el Castillo de Marlon, sus terrenos eran extremadamente compactos. No sabía si estaba compensando eso o no, pero su característica más distintiva era una construcción alta, en forma de torre en su parte central.

En la parte superior de la torre había una enorme esfera de reloj, y el sonido de sus manecillas sonando extremadamente fuerte. Llegó a todos los que estábamos parados allí en la puerta entonces. Tenía el apodo de “Heartbeat Clocktower”*. Era un edificio que bien conocido por las excentricidades de su maestro, Lord Erizo.

No era más que un rumor, pero se decía que Lord Erizo era un pervertido al que le encantaba la tortura.

Después de su muerte, el castillo fue abandonado durante muchos años, pero recientemente había sido tomado por la familia real. Debido a las anécdotas sobre Lord Erizo y el sonido de los latidos de su torre del reloj, había pocas personas en la familia real que realmente lo usaran, fuera de mi madre, la Emperatriz Viuda Prim.

La lluvia se había vuelto intensa y comenzaba a escuchar truenos a lo lejos.

Quizás por suerte, hasta este punto habíamos avanzado sin encontrar apenas soldados muertos. Pero no podríamos ser sorprendidos sin preparación. Aproximadamente la mitad de los soldados del ejército se dispusieron a rodear el castillo, preparándose para cualquier ataque repentino del enemigo. El objetivo ostensible del primer ejército era para todos los efectos la protección de Prim Marlon. Su primera prioridad era asegurarse de que no entraran enemigos en el castillo.

Todo estaba tranquilo.

No había ninguna señal de nadie adentro. Si mi madre estaba realmente allí, en primer lugar, debería haber habido guardias en la puerta principal.

Era posible que ella ya hubiera escapado a otro lugar.

«Pero en ese caso, ¿dónde?»

En cualquier caso, no llegaríamos a ninguna parte sin entrar. Primero la vanguardia entró en el castillo. Esperé su informe desde afuera de la puerta.

—…

Solo escuché el sonido de la vanguardia llamando a la Emperatriz Viuda dentro del castillo.

Entonces, finalmente…

—¿Qué, qué demonios…?

Las voces del interior del castillo se convirtieron en bramidos y gritos, y al mismo tiempo escuché el sonido metálico de las espadas chocando con algo.

—¡Han salido soldados muertos!

En el momento en que escuché ese grito, di la orden:

—¡Unidad de ataque, carga!

Todas las unidades, excluyen la fuerza protectora que rodeaba el castillo, entraron.

*: Algo así como “La Torre del Reloj de Latidos del Corazón”. No me gusta/confío en que pueda ser una traducción que quede bien en español, por lo que lo dejo en inglés.

Capítulo 3, Sección 2-Un Latido del Corazón Bajo la Lluvia; Escena 1

Praefacio de Azul, páginas 163-169

✥ Kyle Marlon ~ En el País de Marlon, “Ciudad de Leona” ~



Yendo hacia el norte a través del Bosque de Columnas desde la capital Bariti, y al otro lado de dos grandes ciudades al noroeste, estaba la ciudad de Leona. Las características más notables de la ciudad eran probablemente las rosas que crecían en todas partes y el Castillo de Leona, que se alzaba sobre todo hacia el norte.

Durante mucho tiempo, el Castillo de Leona fue un bastión de la familia Leona, que había luchado por el dominio del país contra la familia real de Marlon. Después del declive de dicha familia Leona, hace unos doscientos años, pasó a ser propiedad de la realeza de Marlon.

Se decía que las rosas eran las generaciones sucesivas de la flor más querida del Duque Leona, y que la familia Leona había creado, por grados, jardines de flores en su dominio. Los soldados que servían a la familia de Leona habían seguido luchando para proteger esas rosas bellamente florecientes, para no dejar que fueran terriblemente avergonzadas al permitir que el enemigo las pisoteara.
Más al norte de allí estaba la zona norte de Marlon, la región de la Piscina Sangrienta.
Los cuatro mil doscientos soldados de Marlon que se habían reunido en la Ciudad de Leona estaban haciendo sus propios preparativos para la marcha hacia el norte.
Repasé el plan de ataque entonces en mi cabeza.

Entre los soldados divididos en cinco ejércitos, el segundo, tercer y cuarto ejércitos (alrededor de tres mil quinientos soldados en total) convergerían todos con la guarnición en la región norte de Marlon, evaluarían la situación y luego asumirían ambos la represión de los soldados no muertos y protección de las principales ciudades de la zona.
El quinto ejército (unos trescientos soldados) salvaguardaría la Fortaleza de Leona, y el primer ejército restante (unos cuatrocientos soldados) se dirigiría directamente al oeste hacia la región de la Piscina Sangrienta, para dirigirse hacia donde se piensa que está la Emperatriz Viuda Prim: el Castillo Erizo

Naturalmente, Germaine y yo acompañaríamos al primer ejército.

No tenía idea de lo que iba a pasar después de esto. Queriendo asegurarme de que estaba completamente preparado, esta vez revisé mis armas y mi equipaje de mano.

Un símbolo estaba inscrito en mi espada ancha. Gumillia lo había dibujado, y el mismo estaba inscrito en las armas de los otros soldados. Aparentemente era solo un pequeño consuelo, ya que Gumillia y Elluka no podían usar la magia directamente, pero, no obstante, fue tranquilizador para poder luchar contra los monstruos.

Saqué cierto artículo de mi bolso. En realidad, no era mío, sino un artículo que había recibido de una amiga.
No sabía cuándo lo usaría. Pero ya que había hecho una promesa en ese entonces, no podía simplemente negarme.

Terminé atándolo a un cordón y lo dejé colgar de mi vaina.



Nubes como de ceniza cubrían el cielo.  Parecía que podía llover.
Se estaban entregando espadas a los soldados en la plaza. Teníamos prisa, por lo que algunos de los soldados menores estaban obteniendo sus provisiones en el sitio, no todas las inscripciones se hicieron a tiempo. Por esa razón, Elluka y Gumillia llegaron a la Ciudad de Leona con las tropas.  Después de esto, terminarían esperando en la ciudad con el quinto ejército.

—Aunque me gustaría que nos dejen salir de aquí con anticipación si esta ciudad termina siendo una zona de guerra —me dijo Elluka, observando cómo se pasaban los suministros—. Como no podemos usar ninguna magia, solo somos “pobres y débiles” mujeres. 

Incluso eso era suficiente. Incluso si Elluka fuera a quedarse al margen, ella era un ex miembro de los Tres Héroes de Lucifenia, eso tranquilizaría bastante a los soldados.

—¿Oh, qué es eso?

Elluka mostró cierto interés, notando el artículo colocado en la empuñadura de mi espada. Cuando lo saqué y le expliqué, ella se quedó pensativa y lo recogió, inscribiendo un símbolo con su cuchillo. Era un poco diferente al que Gumillia había inscrito en las armas de los soldados.

—Esto debería funcionar bien.

Elluka me lo devolvió.

—¿Qué hiciste?

—Un amuleto de buena suerte. Bueno, lo entenderás cuándo lo uses.

Las provisiones de espadas estaban siendo llevadas por los guardas uniformados de negro de Keel. Su amo estaba detrás de ellos. Por cierto, no recordaba haberle pedido que hiciera eso. Todos lo habían hecho por cuenta propia.

—Esta área es tan abundante en belleza natural, y el aire es tan claro.  Puedo ver por qué terminó siendo un lugar de retiro de la familia real —dijo Keel alegremente, con los brazos abiertos y respirando hondo—. Ah, como no vamos a ir contigo después de esto, espero que nos permitas relajarnos aquí por un tiempo.

Naturalmente iba a ser así. En realidad, sería un problema para mí si aparecieran.

La razón por la cual Keel había llegado tan lejos era obvia.
Había una chica que estaba trabajando duro para ayudar con los suministros junto a los hombres con uniformes negros: Yukina.

Al final, ella había llegado hasta el límite de la zona de no combate.
Acompañada por sus protectores, para decirlo claramente.

—Bueno, buena suerte para ti —me dijo Keel alentadoramente como si fuera el problema de otra persona, mientras veía a Yukina frente a él.

—Haré lo que pueda.

—¿Todavía tienes la invitación que te envié? Cuando todo termine, tengamos realmente un banquete de cena adecuado, aunque supongo que llamarlo una celebración sería más apropiado. Bueno, hagamos una fiesta de todos modos.

—… Deberíamos. Confío en que lo hará magnífico, comandante.

Keel de repente se inclinó y susurró: la —–Tuve una conversación con Germaine. Haré todo lo posible para ayudarte a retirarte de Lucifenia.

—-¿Estás seguro?

—¿No somos amigos?

Después de decir eso, Keel se dirigió a Yukina y, ignorando su mirada de vergüenza, comenzó a ayudar a entregar las armas.



La entrega de suministro terminó justo antes del crepúsculo. Se decidió que descansaríamos en la ciudad, y luego mañana por la mañana marchar hacia el norte.

En general, íbamos a limitar todas nuestras acciones en el sitio para que fueran durante el día. Elluka me había aconsejado que el poder de los soldados muertos aumentaría después de que se pusiera el sol.
Esa noche, cierta unidad que pertenecía al primer ejército se reunió en el jardín ante el Castillo de Leona.

Tenían experiencia luchando a mi lado durante la Revolución Lucifeniana, y era una unidad formada por personas en las que yo más confiaba de todo el ejército de Marlon. Los había reunido con el propósito de presentarlos a una persona que estaría sirviendo como líder en mi lugar durante la próxima marcha.

—Esta es Germaine Avadonia. Yo… no puedo imaginar que haya alguien aquí que no la conozca.

Ante mis palabras, Germaine dio un paso adelante. La línea de sitio de los soldados convergió en ella.

—Estoy segura de que podría haber algunos soldados que no estén satisfechos con que un recién llegado se convierta en comandante tan repentinamente… pero es bueno estar a bordo.

No hubo soldado que expresara ninguna queja. Un joven de la línea habló.

—¡No te preocupes por eso! Tenemos un vínculo con la revolución lucifeniana, ¿no? ¡Te mostraremos cómo manejamos nuestras espadas bajo el nombre de la “Espadachina Blindada de Rojo”!

Una gran alboroto de alegría surgió de la unidad. Después de eso, comenzó una gran fiesta. Parecía que alguien había traído licor.

—¡No vayas a beber demasiado! —No le hablé a nadie en particular, y luego salí del jardín para entrar al castillo.



A la mañana siguiente salimos de la Ciudad de Leona según lo planeado.
Justo después de entrar en la región de la Piscina Sangrienta, el ejército se separó, y cada uno procedió a hacer sus respectivas tareas.

Comenzó a llover en el camino hacia allí, pero el primer ejército caminó hacia el oeste sin ser abordado por ningún soldado muerto. Después de moverse mientras contemplaba varios lagos pequeños a su lado derecho, finalmente apareció la costa. Desde allí nos dirigimos hacia el norte, y después de un rato llegamos a un área a la orilla del río.

Alzándose allí estaba el Castillo Erizo.

Capítulo 12-Prólogo; Escena 3

Master of the Heavenly Yard; Capítulo 12-Prólogo; Escena 3

 

 

⟨12—3 Hellish or Heavenly Yard⟩

 

Piririri. Piririri.

Piririri. Piririri.

Piririri. Piririri.

Piririri.

Piri…

 

Detuvo el despertador, se frotó los ojos soñolientos, salió del futón y se cambió de ropa. Cuando fue a la cocina, su madre acababa de terminar de preparar el desayuno.

—Buenos días, mamá.

—Oh… Buenos días, Rin. Hoy te levantaste temprano.

—Sí, solo un poco. A veces pienso que levantarme temprano está bien.

Rin se sentó en una silla, tomó la tostada colocada en el plato con una mano, y la mordió.

—… ¡Ya me voy!

Antes de lo habitual, Rin salió corriendo desde la puerta hasta estar frente a la parada del autobús. Allí, esperaba el autobús a la escuela mientras mantenía un pequeño bostezo.

Finalmente, llegó el autobús. Pero él aún no había llegado.

 

«Qué bien, ¿ya llegó ese momento?»

 

Rin se subió al autobús ansiosa.

Todavía quedaba un poco de tiempo antes de la salida del autobús. Rin esperaba a que él llegara, con todas sus esperanzas. No sabía su nombre o su edad. No había podido hablar con él. Con aquel chico, con otro uniforme escolar.

 

 

SNS (Social Network Service): Chat grupal “Evillious”

 

 

H: ¿Esto está bien?

L: ¿Por qué no debería estarlo? El mundo es como él quería. No necesitamos discutirlo.

H: Bueno, eso es…

B: Odio que te estés quejando anciano, H. No tenemos más remedio que observar desde aquí. Eso también era lo que originalmente ustedes querían, ¿verdad, S?

S: Ja ja ja, como lo dijo B. No me desagrada este final de todos modos… Por cierto, encontré este artículo en un sitio de noticias.

L: ¿Qué? “Un oso escapa del zoológico en la ciudad de Tsuruki”. ¿Qué sucede con esto?

S: Por favor, lee el texto detenidamente.

L: Esto es… Uh… Aparentemente esto no es para nada aburrido.

B: Este mundo parece tener mucho entretenimiento. Bueno, hasta cuando sea demasiado tarde… rezaré para que esta vez no perezca.

H: El “Mal” existe en todos los mundos, ¿cómo lidiar con él? La respuesta a eso tomaría la eternidad.

S: Pero por eso mismo las personas pueden vivir duramente y poder sentir felicidad. El mundo no necesita ser una utopía.

 

 

Y cuando al autobús le faltaban tan solo 10 segundos para salir, justo antes de que la puerta se cerrara, él entró de un salto.

En el momento en que lo vio… el corazón de Rin murmuró.

 

«¡Finalmente nos encontramos!»

 

FIN